jueves, 9 de abril de 2026

Reforma electoral para golpear al ayuntamiento

Nefasto moreprianismo

DESTRUIR LA TOMA DEL PODER POR LA COMUNIDAD.

Por A. De la Torre.

La nefasta reforma electoral va en contra de la base del federalismo, que es el municipio. Reducir a los regidores es una consigna para arrebatarle a la comunidad su capacidad de autogobernarse, por eso es una postura de derecha, centralista, interventora en el municipio libre, contraria a la participación ciudadana y su instancia más inmediata de gobierno que es el ayuntamiento y no es pretexto decir que por que un regidor del municipio de Naucalpan gane 130 mil pesos deban suprimirse los espacios de decisión y reglamentación que son los cabildos y darle como si no fuera suficiente el hegemonismo de un presidente municipal contra los ediles ahora los suprimirán en una tercera parte, deberíamos preguntarles a los derechistas de la cuarta transformación porque no suprimen de una vez a los ayuntamientos y que gobiernen todo hasta la elección del color de calzones que se pondrán los ciudadanos.

El pretexto para decir que se deben suprimir regidurías es que se gasta mucho, que lacras, cuando en Cajeme se gastan ni los 20 millones de pesos al año por el máximo órgano colegiado de gobierno que es el cabildo, cuando el despacho del presidente tiene el mismo gasto. Es una facultad del municipio libre determinar cómo se integra, no un gobierno central ajeno a la comunidad, mangoneado por las ordenes de los mas ricos del país que son sus jefes. Al contrario debe haber una reforma municipal de fondo para que el presupuesto nacional destine el 20 por ciento del dinero público que sacan de los impuestos pagados por los ciudadanos que padecen tantas carencias de drenajes reventados, malas policías, delincuencia, oscuridad, calles destruidas, vagancia y adicción a las drogas, viviendas en la pobreza, falta de agua potable, falta de pequeñas empresas prosperas, falta de abasto popular, desempleo, plazas y jardines abandonados y mucho mas, recursos que deben ser administrados por los municipios. Debe haber una reforma municipal para agregar a la constitución de la república, la cuarta esfera de gobierno, que es el consejo ciudadano. Debe dársele fuerza y capacidad a la Contraloría del municipio para exterminar toda expresión de corrupción e incumplimiento de las leyes y reglamentos, debe crearse la supervisión vecinal sobre todos los recursos y restructurar la planta laboral para eficientar la calidad del servicio y el desempeño de calidad de la burocracia municipal y reducir el costo de las indemnizaciones, pensiones de jubilados e inhabilitados, y gastos corrientes. Pero los derechistas de la cuatro té, no les importa esto, les importa concentrar el dinero público federal para mangonearlo y en muchos casos robárselo.

Si un regidor gana 40 mil pesos en Cajeme, 480 mil pesos al año, por qué no ven la paja en el ojo propio cuando la cámara de senadores y la cámara de diputados gastan 17 mil 529 millones de pesos en 2026, 28 millones de pesos por cada senador y diputado.

Lo verdaderamente transformador sería darle a la comunidad el poder de decidir sobre el presupuesto, sobre las obras públicas nacionales y regionales, gobernarse desde su base comunitaria y no golpear su conducción. Aumentar en un 500 por ciento, quizás mil por ciento, hasta llegar a administrar el 20 por ciento del presupuesto nacional, que los decida y maneje la comunidad de los municipios.



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