Guaymas
un acceso clave para barcos de huachicol
El puerto de Guaymas, Sonora, ha sido señalado en
investigaciones sobre huachicol fiscal (contrabando de combustibles por vía
marítima) y colusión de autoridades portuarias y aduanales.
- El
caso del buque "Torm Agnes": En marzo de 2025, a pesar de existir una
alerta de contrabando, el capitán del puerto (Ernesto Bañares Rosete)
autorizó la salida del buque Torm Agnes desde Guaymas hacia
Vancouver, lo que desató un escándalo nacional y la remoción del director
de la ASIPONA en el puerto, Ernesto Gastélum López.
- Redes y detenciones: Las autoridades federales han investigado el ingreso de múltiples buques petroleros bajo esquemas de evasión fiscal y contrabando en el Pacífico (incluyendo Guaymas y Ensenada) y en el Golfo. Recientemente, en octubre de 2026, fue detenido y vinculado a proceso Miguel Ángel "N", alias el "Capitán Sol", señalado como pieza clave en la red de contrabando de hidrocarburos que operaba a través de aduanas marítimas. Información requerida de Google.
El 19 de
marzo de 2025, el buque Challenge Procyon, con bandera de Singapur, arribó a la
Terminal de Usos Múltiples del puerto de Tampico, en Tamaulipas. Había
declarado un cargamento compuesto por 17 mil 459 toneladas de aditivos para
aceites lubricantes.
Transportaba,
en realidad, según los datos oficiales, 10 millones de litros de diésel. Su
documentación fiscal estaba manipulada. “Con esa información falsa se autorizó
el ingreso del barco”, según informó más tarde la Fiscalía General de la
República.
El
Challenge Procyon formaba parte de una operación a gran escala: al otro extremo
del país, el buque Torm Agnes había atracado 10 días antes en el puerto de
Ensenada con 11 millones de litros declarados también como lubricantes.
El buque
comenzó a descargar a toda prisa. Decenas de autotanques de la empresa Mefra
Fletes, propiedad de Roberto Blanco Cantú, El Señor de los Buques, fueron
rellenados con el cargamento. De acuerdo con investigaciones de Estados Unidos,
esta empresa de transporte de combustibles, que comparte acciones y
representantes con Autolíneas Roca, tiene vínculos con el CJNG.
El Torm
Agnes descargó una parte del combustible en Ensenada y luego se dirigió hacia
Guaymas. El 14 de marzo atracó a 2 kilómetros del puerto, pues carecía de
permiso aduanal. El 20 de marzo atracó en el muelle 5, no habilitado para la
descarga de combustibles.
La
periodista Michelle Rivera ubicó el oficio, firmado ese mismo día, con el que
el subdirector de Operación de la Aduana de Guaymas, Juan Carlos Soto Picha,
autorizó el despacho “sin la presentación física de la mercancía”.
Al día
siguiente la descarga se suspendió de golpe. Fuentes federales afirman que se
había filtrado la noticia de que las autoridades iban por el Challenge Procyon,
en respuesta a información aportada por el gobierno de Estados Unidos. El aviso
habría llegado desde la red dirigida por los hermanos Farías Laguna, altos
mandos de la Marina y sobrinos del secretario Rafael Ojeda. Una segunda versión
sostiene que fue la propia Semar quien alertó a las autoridades portuarias
sobre la posible llegada al país de combustible ilegal.
El Torm
Agnes solo alcanzó a descargar 2.2 millones de litros en Guaymas, que pipas de
Mefra Fletes, Autolíneas Roca y otras empresas asentadas en Tampico, Coahuila y
Nuevo León, habían enviado. Zarpó sin ser interceptado y aguardó en aguas
profundas durante varios días.
Como ha
trascendido, la carpeta de investigación asienta que el subdirector de la
aduana estaba en contacto permanente con el gran operador de la red de los
hermanos Farías Laguna: Miguel Ángel Solano Ruiz, El Capitán Sol. La carpeta
indica que, según Soto Picha, El Capitán Sol le mencionó que el Torm Agnes “era
un tema de Andy”, lo que habría permitido que el buque descargara sin
problemas.
Para
poder salir del puerto, sin embargo, el Torm Agnes necesitaba la autorización
de la Capitanía del Puerto. Según un documento oficial de la Marina, dicha
autorización le fue extendida el 24 de marzo de 2025 por el vicealmirante
Ernesto Bañares Rosete, capitán de puerto regional en Guaymas.
Bañares
Rosete era la máxima autoridad marítima cuando emitió el “Despacho en Altura
para Embarcación o Artefacto Naval Mayor no. 669776” que, citando artículos de
la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, así como de la Ley de Puertos,
facilitó la salida del buque que había descargado 2.2 millones de litros de
huachicol.
Por medio
de un oficio, la Secretaría de Marina autorizó la salida del buque Torm Agnes
del puerto de Guaymas.
Según
expertos consultados, de acuerdo con la Ley de Navegación, el titular de la
Capitanía estaba facultado para “negar o dejar sin efecto el despacho de salida
de cualquier embarcación como medida precautoria en cualquiera de los niveles
de protección marítima y portuaria (Artículo 49 bis)”.
Al
existir una alerta de contrabando, estaba obligado a retener la embarcación. No
fue así. De acuerdo con el despacho, autorizó a “Danny Florita, Capitán al
mando de dicho buque, para que zarpe el día 24 de marzo de 2025 a las 18:00 con
destino al puerto de Vancouver, conduciendo 23 tripulantes, inclusive su
Capitán”.
El caso
del Torm Agnes desató un escándalo nacional. Entre puestas a disposición, ceses
fulminantes y carpetas de investigación, el director general de la
Administración del Sistema Portuario Nacional en Guaymas, Ernesto Gastélum
López, fue cesado.
Doce días
más tarde, el 5 de abril, se anunció el nombramiento de su sucesor: nada menos
que Ernesto Bañares Rosete: el vicealmirante que como Capitán de Puerto acababa
de autorizar la salida del Torm Agnes.
Ahí sigue
hasta la fecha, sin que se haya revisado la legalidad del despacho de salida, y
sin que nadie haya analizado su actuación en lo relacionado con el buque.
Hace apenas unas semanas realizó un recorrido por la nueva Terminal de Usos Múltiples, en compañía del gobernador, Alfonso Durazo, y del secretario de Marina, almirante Raymundo Morales.


