miércoles, 21 de octubre de 2026

Morena unidad sobre los tontos

 DISPUTA POR EL PODER EN SONORA

La reunión convocada por Alfonso Durazo revela una operación de integración política que busca evitar fracturas después de la definición sucesoria. Sin embargo, la verdadera unidad del movimiento dependerá de cómo se distribuyan las responsabilidades, las candidaturas y el poder territorial rumbo a 2027.

Por Leonardo Reichel Urroz

En política, las fotografías suelen mostrar lo que sus protagonistas desean comunicar, pero no necesariamente todo lo que ocurre detrás de ellas. La imagen difundida este 20 de octubre, en la que el gobernador Alfonso Durazo aparece acompañado de diversos dirigentes de Morena y antiguos aspirantes a cargos de elección popular, merece una lectura que vaya más allá de la celebración de una supuesta unidad partidista.

La reunión, congregó a figuras como Célida López, Omar del Valle Colosio, Froylán Gámez, Norberto Barraza, Jacobo Mendoza, Diana Karina Barreras, Adolfo Salazar y otros integrantes del movimiento. No fue una concentración de militantes anónimos, sino de personajes con trayectorias, intereses y expectativas políticas diferenciadas.

Su significado resulta más claro si se observa el momento en que ocurre: apenas unas semanas después de que Lorenia Valles Sampedro obtuviera la coordinación estatal de los Comités de Defensa de la Transformación, imponiéndose en el proceso interno a Javier Lamarque, Célida López, María Dolores del Río, Froylán Gámez y Omar del Valle.

La competencia por la conducción estatal terminó; la negociación por los espacios de poder, no.

Durazo: el árbitro que también tiene intereses

Alfonso Durazo ocupa una posición singular. Es gobernador de Sonora, presidente del Consejo Nacional de Morena y uno de los principales referentes políticos del movimiento en el estado.

Aunque formalmente las candidaturas corresponden a los procedimientos del partido, sería ingenuo desconocer la influencia política que puede ejercer quien encabeza el gobierno estatal y mantiene interlocución con la dirigencia nacional.

La designación de Lorenia Valles fue interpretada por distintos observadores como favorable al grupo político del gobernador. El País, al analizar las definiciones de Morena en septiembre, identificó expresamente esa cercanía. No obstante, Valles ha rechazado públicamente ser una candidata impuesta por Durazo.

Conviene distinguir ambas cosas: la percepción de afinidad política está documentada; una intervención determinante del gobernador en el resultado no ha sido demostrada.

Durazo enfrenta ahora una responsabilidad distinta: evitar que la definición sucesoria produzca resentimientos capaces de debilitar al partido. Su reunión con los dirigentes parece responder precisamente a esa necesidad.

Lorenia Valles: ganar la candidatura no equivale a controlar el partido

La nueva coordinadora estatal cuenta con una trayectoria prolongada en la izquierda sonorense y una posición institucional favorable. Pero su principal desafío no será solamente competir contra la oposición, sino conseguir que los liderazgos internos trabajen efectivamente bajo una conducción compartida.

La propia Valles reconoció, después de su designación, que tendría que reunirse individualmente con sus antiguos competidores para construir acuerdos.

Esa declaración contiene una verdad política elemental: una encuesta puede resolver quién encabeza un proyecto, pero no elimina automáticamente las estructuras, simpatizantes y aspiraciones de quienes perdieron.

Morena reúne en Sonora a militantes fundadores, antiguos cuadros de otros partidos, funcionarios gubernamentales y dirigentes territoriales con capital político propio. Su cohesión requiere algo más que disciplina declarativa.

Javier Lamarque: una ausencia que merece atención

Entre los nombres difundidos de quienes participaron en la reunión no aparece Javier Lamarque Cano, alcalde de Cajeme y uno de los principales contendientes por la coordinación estatal.

Su ausencia en esa lista no demuestra distanciamiento ni ruptura. Sin embargo, tampoco resulta políticamente irrelevante.

Lamarque representa una vertiente histórica del movimiento, con presencia en Cajeme y vínculos organizativos que trascienden ese municipio. Después del resultado interno, declaró que no abandonaría Morena, aunque cuestionó que la encuesta fuera el único criterio para definir liderazgos.

Más revelador todavía: informó que había reunido a aproximadamente 800 dirigentes y cuadros políticos procedentes de más de 40 municipios para explicarles el resultado y convocarlos a mantener la unidad.

Ese dato permite advertir que Lamarque conserva una red política cuya importancia no desapareció con la designación de Valles.

No hay evidencia suficiente para atribuirle intenciones rupturistas. Pero su incorporación activa al nuevo esquema será una prueba decisiva de la capacidad integradora del partido.

Célida López y Hermosillo: la segunda gran negociación

El caso de Célida López ilustra otra dimensión de los acuerdos internos.

Después de competir por la coordinación estatal, fue designada coordinadora municipal de la Cuarta Transformación en Hermosillo. Su participación en la reunión y la difusión pública de la fotografía muestran su disposición a desempeñar un papel visible en la nueva etapa.

Hermosillo no es una plaza secundaria. La capital constituye uno de los principales centros de población, actividad económica e influencia política de Sonora, y es gobernada por el opositor Antonio Astiazarán.

La encomienda de Célida puede interpretarse simultáneamente como una oportunidad para reorganizar al morenismo capitalino y como una fórmula de incorporación de una antigua contendiente al proyecto estatal.

Pero sería prematuro confundir esa coordinación con una candidatura municipal formalmente otorgada.

Los aliados y los grupos que todavía deben acomodarse

La estructura política de Morena en Sonora no se limita a sus militantes formalmente afiliados. También intervienen el Partido del Trabajo, el Partido Verde y dirigentes que llegaron al movimiento desde otras organizaciones políticas.

María Dolores del Río participó en el proceso interno vinculada al PT; Omar del Valle lo hizo desde el espacio del Partido Verde. Sus trayectorias recuerdan que la coalición gobernante no es una organización monolítica.

A ello se suman legisladores, funcionarios y operadores municipales que buscan conservar influencia y participar en las futuras candidaturas.

Aquí aparece el problema fundamental: la unidad electoral puede construirse mediante acuerdos, pero la distribución de los espacios disponibles tiene límites.

No todos podrán obtener las posiciones que desean. Y cuando llegue la selección de alcaldes, diputados y demás representantes, las diferencias que hoy parecen superadas podrían reaparecer.

La intervención de la dirigencia nacional

La operación política no corresponde exclusivamente a Durazo.

El 17 de octubre, durante una asamblea en Sonora, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, llamó a mantener la unidad y reconoció expresamente las trayectorias de Javier Lamarque, Célida López, María Dolores del Río y otros participantes.

Ese pronunciamiento resulta significativo porque revela que la incorporación de los distintos liderazgos es también una preocupación de la conducción nacional.

Morena necesita evitar que sus procesos internos debiliten la organización territorial y comprometan sus posibilidades electorales.

En ese contexto, la reunión del gobernador aparece como parte de una estrategia más amplia de integración, aunque no existen elementos públicos suficientes para afirmar que haya obedecido a instrucciones específicas de la dirigencia nacional.

La verdadera disputa comienza ahora

El escenario que se perfila no es necesariamente el de una ruptura, pero tampoco el de una unidad consumada.

Lorenia Valles dispone de la coordinación estatal; Célida López encabeza las tareas políticas en Hermosillo; Javier Lamarque conserva una red territorial relevante; los aliados buscan representación y Durazo procura mantener articulados a los distintos actores.

Es una estructura de equilibrios todavía en construcción.

La prueba no estará en las próximas fotografías, sino en las decisiones que habrán de adoptarse cuando se definan candidaturas y responsabilidades políticas.

¿Se incorporará efectivamente a los grupos que no obtuvieron la coordinación estatal? ¿Tendrán participación real los liderazgos territoriales? ¿Prevalecerán las reglas partidistas sobre las negociaciones personales? ¿Podrá Lorenia Valles construir autoridad propia sin depender permanentemente de la intermediación del gobernador?

Son preguntas que todavía carecen de respuestas definitivas.

La oposición, por su parte, no necesita necesariamente provocar una fractura interna de Morena; le bastaría aprovechar los efectos electorales de una eventual desmovilización de sus grupos inconformes.

La fotografía y el poder

La reunión del 20 de octubre deja una conclusión razonablemente fundada: Alfonso Durazo está participando activamente en un esfuerzo de articulación política posterior a la selección de la coordinación estatal.

Lo que no demuestra es que todas las diferencias estén resueltas, que exista un reparto definitivo de posiciones o que los grupos hayan renunciado a sus aspiraciones.

Morena tiene hoy una conducción estatal definida, pero todavía debe convertir esa definición en una organización electoral cohesionada.

Y en esa tarea, Lorenia Valles tendrá que demostrar que puede pasar de ser la ganadora de un proceso interno a convertirse en una dirigente capaz de integrar a quienes compitieron contra ella.

Porque en política una fotografía puede reunir a todos alrededor de una mesa; lo verdaderamente difícil es conseguir que permanezcan juntos cuando llegue el momento de repartir el poder. 


jueves, 15 de octubre de 2026

Reforma a ley municipal sobre concesiones

 Regulará Congreso concesiones municipales más allá de un trienio de gobierno.

Hermosillo, Son.- El Congreso de Sonora legisló la mañana de este jueves 14 de octubre, mejorar la Ley de gobierno para que los ayuntamientos sean autorizados para otorgar concesiones más allá de su periodo de tres años de administración municipal.

Esta reforma a la Ley de Gobierno y Administración Municipal establece que las concesiones de servicios públicos que trasciendan el periodo constitucional del ayuntamiento que las otorga requerirán autorización previa del Poder Legislativo.

La propuesta fue impulsada por legisladoras y legisladores de los partidos Morena, Verde Ecologista de México, del Trabajo, Encuentro Solidario Sonora y Nueva Alianza Sonora, así como por la diputada Alejandra López Noriega.

Las diputadas María Eduwiges “Vicky” Espinoza Tapia y Amairany Peña Escalante estuvieron a cargo de la lectura de la propuesta, que busca asegurar que las concesiones de largo plazo cuenten con viabilidad financiera y respondan al interés público, mediante una revisión previa de los compromisos que puedan trascender el periodo de la administración municipal.

Con esta reforma, se mantiene la facultad de los ayuntamientos para otorgar concesiones que concluyan durante su administración. Sin embargo, cuando estos acuerdos se extiendan más allá de ese periodo, incluidas las prórrogas, será necesaria la autorización del Congreso del Estado.

Para solicitar la autorización, los ayuntamientos deberán presentar documentación que incluya un análisis de costo-beneficio, la proyección del impacto en la hacienda municipal durante toda la vigencia de la concesión, el programa de inversiones y la opinión de la Tesorería Municipal sobre su sostenibilidad financiera.

Las legisladoras explicaron que el Congreso del Estado deberá resolver las solicitudes en un plazo de 30 días hábiles, verificando la legalidad del procedimiento, la sostenibilidad financiera, la proporcionalidad entre el plazo y las inversiones, así como las garantías para la continuidad y calidad del servicio público.

Asimismo, la reforma establece que cualquier concesión otorgada sin la autorización del Congreso será inválida. En tanto, las que hayan sido formalizadas antes de que entre en vigor el decreto, seguirán sujetas a las reglas que estaban vigentes cuando fueron aprobadas.

miércoles, 14 de octubre de 2026

Inicia Feria del Libro Sonora este 14 de octubre 2026

 Arranca este día 16 la Feria del libro Sonora con buen programa.

Redacción CRóNICA10

Con un buen programa cultural y de presentación este 14 de octubre inicia la exposición Feria del Libro Sonora 2026 que tendrá cinco semanas de duración hasta el 22 de noviembre en la Plaza Bicentenario de Hermosillo y en otros espacios de ciudades de la entidad, con más de 130 actividades y eventos.

La edición coordinada por el Instituto Sonorense de Cultura contempla una programación integrada por 60 presentaciones literarias, 39 talleres, cinco presentaciones artísticas y 78 módulos de exhibición, además de la participación de escritoras, escritores, promotores de lectura y agrupaciones artísticas sonorenses.

Para las actividades del foro principal se prevé la asistencia de más de 25 mil personas.

Como parte de esta edición, se realizará un reconocimiento a Inés Martínez de Castro por su trayectoria y aportación a la literatura sonorense, además de la presentación de cinco obras ganadoras del Concurso del Libro Sonorense 2025 en las categorías de dramaturgia, novela, poesía, crónica y literatura para infancias.

La Feria del Libro Sonora 2026 fortalecerá la presencia de las distintas expresiones culturales de la entidad mediante la participación de cuatro escritoras de pueblos originarios en conversatorios y lecturas en sus lenguas, así como con actividades orientadas a preservar y difundir la diversidad cultural del estado.

El programa incluye también la presentación de la Biblioteca Digital Sonora, proyecto que ampliará las alternativas de acceso a contenidos literarios mediante herramientas digitales, además de la ruta del Librobús “La Feria por todos lados”, que llegará a 19 localidades de 18 municipios, desde San Luis Río Colorado hasta Huatabampo.

Por su parte, el Foro Infantil y Juvenil ofrecerá presentaciones editoriales, talleres y actividades de fomento a la lectura para niñas, niños y jóvenes, entre las que destacan el taller Leetectives con Agente Ave 008, a cargo de Eva Calderón; la presentación del libro El jardín de Carolina, de María Belén Navarrete de Martínez de Castro, y la puesta en escena de El principito, a cargo del grupo de teatro Leneas, de Cobach Nogales I.

Asimismo, se desarrollará el XII Encuentro Internacional de Narrativa Breve “Edmundo Valadés”, con 17 mesas y actividades en Ciudad Obregón, Empalme, Guaymas y Hermosillo, junto con presentaciones editoriales, talleres, teatro, música y danza como parte de una programación que busca acercar la lectura y la creación artística a más comunidades de Sonora.




sábado, 10 de octubre de 2026

Hermosillo, disputa por el mando alcaldesco

 Hermosillo: cuentas sin saldar y cochupos electoreros

Representan continuismo, los que pretenden la capital

Morena adelanta sus definiciones, la oposición enfrenta sus propias divisiones y una ciudad exigente observa. Más allá de los nombres y las encuestas, la verdadera disputa debería centrarse en los resultados de gobierno.

Por Leonardo Reichel Urroz

Análisis político | 9 de octubre de 2026

La carrera por la presidencia municipal de Hermosillo ha comenzado mucho antes de que los tiempos electorales lo indiquen. Y aunque todavía falta un largo trecho para las elecciones de 2027, los movimientos recientes permiten advertir que la capital de Sonora será escenario de una de las contiendas políticas más interesantes del estado.

No solamente estará en juego el Ayuntamiento. También se pondrán a prueba la capacidad de Morena para recuperar una ciudad que perdió en 2021, la fortaleza del proyecto encabezado por Antonio Astiazarán y la habilidad de los distintos partidos para construir candidaturas capaces de convencer a un electorado que ha demostrado independencia de criterio.

La reciente decisión de Fernando Rojo de la Vega de abandonar sus aspiraciones municipales y respaldar a Célida López Cárdenas constituye un movimiento significativo. Después de que Morena designara a la expresidenta municipal coordinadora de Defensa de la Transformación en Hermosillo, su posición quedó considerablemente fortalecida.

Aunque ese nombramiento no equivale todavía a una candidatura electoral formal, todo indica que Célida se perfila como la principal opción del partido gobernante.

Sin embargo, una cosa es obtener el respaldo de las dirigencias y otra muy distinta conquistar la confianza de los ciudadanos y ahí comienza la verdadera historia.

Célida López: la experiencia y el desafío de regresar

La consolada con la presunta candidatura a Hermosillo por Morena,  no es una figura improvisada. Gobernó Hermosillo entre 2018 y 2021, conoce la administración municipal y posee experiencia en distintas responsabilidades del Gobierno del Estado.

Su gestión tuvo aciertos que sería injusto desconocer. Destacan los esfuerzos para estabilizar la recolección de basura, contener el endeudamiento y reorganizar determinados servicios públicos.

En 2020 reportó una reducción de obligaciones financieras cercana a 212 millones de pesos, mientras que su administración enfrentó las consecuencias económicas y sociales de la pandemia.

Pero también dejó pendientes importantes, especialmente en agua potable, pavimentación y eficiencia administrativa.

El organismo operador del agua presentaba graves deficiencias financieras y operativas. Evaluaciones ciudadanas señalaron que su eficiencia se encontraba en niveles preocupantes, un problema que no nació con Célida, pero que tampoco logró resolver.

Su derrota frente a Antonio Astiazarán en 2021 constituye un antecedente político que no puede ignorarse.

Si pretende regresar, tendrá que explicar qué aprendió de aquella experiencia, qué errores reconoce y qué haría de manera diferente.

La ciudadanía tiene derecho a exigir algo más que la promesa de una segunda oportunidad.

Astiazarán: resultados visibles y problemas persistentes

Antonio Astiazarán ha conseguido algo que Morena no pudo impedir: ganar dos elecciones municipales consecutivas en Hermosillo, primero en 2021 y después en 2024.

Su administración ha desarrollado una política de inversión en infraestructura que constituye uno de sus principales argumentos de gobierno.

En septiembre de 2026 presentó un balance de 5,365.9 millones de pesos invertidos en 474 obras, incluyendo intervenciones viales, infraestructura hidráulica y proyectos de modernización urbana.

Son cifras importantes, aunque deben interpretarse con responsabilidad: representan montos acumulados reportados por el Ayuntamiento y no necesariamente una evaluación independiente de la calidad de cada obra.

En seguridad existe un indicador favorable. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, la percepción de inseguridad pasó de 66.8% en septiembre de 2021 a 43.2% en junio de 2026.

La mejoría es considerable, aunque la percepción ciudadana no equivale automáticamente a una reducción proporcional de todos los delitos.

También se han reportado avances en materia financiera, reducción de obligaciones de largo plazo y una mejor evaluación crediticia del municipio.

Pero sería igualmente equivocado presentar a Astiazarán como un gobernante que ha resuelto todos los problemas de Hermosillo.

El agua continúa siendo una preocupación estructural. Persisten pérdidas importantes en la red, deficiencias de medición y dificultades de abastecimiento. Numerosas colonias siguen padeciendo calles deterioradas, y el crecimiento urbano demanda soluciones de largo plazo.

Después de cinco años en el Ayuntamiento, el alcalde ya no puede atribuir todas esas dificultades a las administraciones anteriores ya que su gobierno tiene resultados que defender, pero también responsabilidades que asumir.

Y si sus aspiraciones políticas se proyectan hacia la gubernatura, será inevitable que los ciudadanos examinen tanto sus realizaciones como sus pendientes.

El agua: el problema que desnuda a todos los gobiernos

Hay un asunto que debería obligar a los aspirantes a abandonar las frases de campaña y presentar propuestas técnicas: el futuro del agua en Hermosillo.

En una ciudad desértica, con crecimiento demográfico, sequías recurrentes y una infraestructura hidráulica que requiere inversiones constantes, el abastecimiento no puede depender solamente de medidas de emergencia.

Durante la administración de Célida López se señalaron graves problemas de eficiencia en Agua de Hermosillo.

Durante la de Astiazarán se han realizado inversiones y acciones de mantenimiento, pero los diagnósticos ciudadanos y los propios documentos municipales siguen reconociendo pérdidas significativas de agua.

El Plan Municipal de Desarrollo 2025-2027 consignó una eficiencia física cercana al 45%, aunque mediciones y declaraciones posteriores han utilizado cifras diferentes.

Esto obliga a una conclusión incómoda para ambos proyectos políticos: ninguno puede presumir que Hermosillo haya superado su problema hidráulico estructural.

Quien aspire a gobernar la capital deberá explicar cómo financiará la renovación de redes, reducirá fugas, mejorará la medición y garantizará el suministro sin comprometer el futuro del recurso, en este tema, las buenas intenciones ya no son suficientes.

Morena: una candidatura adelantada y varios grupos por integrar

La designación de Célida López reduce considerablemente la incertidumbre interna de Morena, pero no elimina la existencia de otros liderazgos.

Paulina Ocaña Encinas representa una generación joven con experiencia administrativa y cercanía con el Gobierno del Estado. Wendy Briceño Zuloaga cuenta con trayectoria legislativa y reconocimiento dentro del movimiento. Jacobo Mendoza Ruiz aporta experiencia partidista, mientras que María Eduwiges Espinoza Tapia mantiene vínculos con sectores sociales y populares.

Fernando Rojo de la Vega, por su parte, ha optado públicamente por respaldar a Célida y permanecer dentro del proyecto político de Morena.

En los partidos aliados también existen figuras con aspiraciones y capital político propio.

David Figueroa Ortega y Omar del Valle Colosio, vinculados al Partido Verde, poseen experiencia legislativa y administrativa. En el Partido del Trabajo destacan Diana Karina Barreras Samaniego y René García Rojo.

La cuestión es si estos liderazgos aceptarán integrarse a una candidatura común o buscarán negociar espacios políticos que les permitan conservar presencia.

Morena tiene una ventaja evidente: gobierna Sonora y cuenta con una estructura territorial considerable, pero también enfrenta un riesgo conocido en la política mexicana: confundir la disciplina de los dirigentes con la unidad efectiva de los electores, las fotografías de respaldo no garantizan votos.

La oposición: entre la continuidad y sus propias contradicciones

Si Morena parece avanzar hacia una definición, la oposición enfrenta una situación más compleja.

Flor Ayala Robles Linares aparece entre los perfiles con mayores posibilidades de representar una candidatura vinculada al proyecto municipal actual. Su experiencia legislativa y administrativa constituye un activo importante, pero necesitaría conseguir respaldo suficiente entre las distintas corrientes del PAN y del PRI.

Gildardo Real Ramírez, dirigente estatal panista, cuenta con experiencia política y capacidad de organización. También han sido mencionados Ramón Corral Aguirre y Luis Agustín Rodríguez Torres, perfiles con distintas trayectorias dentro del panismo.

Sin embargo, el movimiento más significativo de los últimos días ha sido la salida de Alejandro López Caballero del PAN.

El expresidente municipal, que gobernó Hermosillo entre 2012 y 2015, expresó desacuerdos con el procedimiento interno y con la posible alianza con el PRI, su separación introduce una variable importante.

Si López Caballero decide participar mediante otra fuerza política, particularmente Movimiento Ciudadano, podría atraer una parte del electorado opositor tradicional y modificar los equilibrios de la contienda.

Pero también podría generar una competencia que beneficie indirectamente a Morena.

Por ahora, no existe una candidatura formal que permita dar por hecho ese escenario.

Movimiento Ciudadano, encabezado en Sonora por Natalia Rivera Grijalva, tampoco puede descartarse. Su participación en la elección municipal de 2024 demostró que existe un sector ciudadano dispuesto a considerar una alternativa distinta a los dos bloques predominantes.

La oposición tiene experiencia de gobierno, reconocimiento electoral y una administración municipal que puede mostrar obras y resultados.

Su principal amenaza podría no encontrarse en Morena, sino en su propia incapacidad para ponerse de acuerdo.

El dato electoral que nadie debería olvidar

En 2024, Antonio Astiazarán obtuvo aproximadamente 155 mil votos, frente a unos 134 mil de María Dolores del Río, candidata de Morena y sus aliados, según el cómputo municipal publicado entonces, la diferencia fue cercana a 21 mil sufragios.

Movimiento Ciudadano, con Natalia Rivera, consiguió alrededor de 41 mil votos, con estos números merecen atención porque muestran que la elección de Hermosillo no estaba decidida de antemano y que una tercera fuerza puede influir considerablemente en el resultado.

Sin embargo, tampoco sería correcto suponer que los votos pertenecen permanentemente a los partidos o que pueden transferirse automáticamente de un candidato a otro.

Las circunstancias cambian, las alianzas se modifican y los electores toman decisiones propias y Hermosillo ha demostrado que puede votar de manera diferente al resto de Sonora.

Esa característica convierte a la capital en un territorio políticamente competitivo y obliga a todos los aspirantes a trabajar más allá de sus estructuras partidistas.

¿Quién tiene realmente los méritos para gobernar?

En las próximas semanas seguramente conoceremos nuevas encuestas, declaraciones de respaldo, encuentros entre dirigentes y movimientos de quienes buscan acomodarse en la contienda, todo ello forma parte de la vida política.

Pero sería lamentable que el debate se redujera a determinar quién cuenta con la simpatía del gobernador, quién recibe el apoyo del alcalde o quién aparece mejor colocado en una medición de popularidad.

Los méritos de un aspirante deberían evaluarse mediante criterios más exigentes.

Experiencia administrativa, integridad, capacidad de negociación, conocimiento de los problemas urbanos, independencia de criterio y resultados verificables tendrían que pesar más que la cercanía con los grupos de poder.

Célida López posee experiencia municipal, pero deberá responder por los pendientes de su primera administración.

Antonio Astiazarán cuenta con realizaciones importantes, pero tendrá que demostrar que la inversión pública ha producido beneficios sostenibles y no solamente obras visibles.

Flor Ayala, Gildardo Real y los demás aspirantes opositores necesitarán explicar qué pueden aportar personalmente, más allá de la continuidad de un proyecto político.

Y quienes representan a Morena, al Verde, al PT o a Movimiento Ciudadano deberán presentar propuestas propias, capaces de resistir el examen público.

Porque una candidatura no debería ser una recompensa por lealtades partidistas ni una concesión negociada entre dirigentes, debería ser una responsabilidad frente a la sociedad.













Hermosillo no necesita una guerra de fotografías

La capital de Sonora tiene desafíos demasiado importantes para reducir su futuro a una competencia de imágenes, encuestas y declaraciones.

El agua, la seguridad, la pavimentación, la movilidad, la deuda y la calidad de los servicios públicos no distinguen colores partidistas.

Una fuga de agua no pregunta quién gobierna. Un bache no reconoce ideologías. Una familia preocupada por su seguridad no encuentra tranquilidad en un discurso electoral.

Por eso sería deseable que la contienda de 2027 se convirtiera en un ejercicio serio de evaluación pública.

Que Célida López explique sus aciertos y errores. Que Antonio Astiazarán rinda cuentas de sus resultados y pendientes. Que quienes aspiren a sucederlo presenten proyectos viables, presupuestos realistas y compromisos medibles.

Que las universidades, los organismos ciudadanos y los especialistas participen en la discusión con datos, no con consignas.

Y que los partidos comprendan que la confianza pública no se hereda ni se decreta.

La gran pregunta de Hermosillo no es quién logrará quedarse con la candidatura, sino quién podrá demostrar que merece la responsabilidad de gobernar la ciudad.

Al final, las alianzas pueden abrir las puertas del poder, pero solamente los resultados justifican permanecer en él.

La capital sonorense merece una elección donde se confronten ideas, capacidades y proyectos, no agravios personales ni fidelidades políticas, porque gobernar Hermosillo no consiste en ganar una elección, consiste en administrar con honestidad, resolver problemas y dejar una ciudad mejor que la recibida y esa, por encima de cualquier encuesta, debería ser la verdadera medida del mérito político.

Referencias para la evaluación

·        Ayuntamiento de Hermosillo: informes municipales de resultados de 2020, 2021, 2024 y septiembre de 2026.

· Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización de Sonora: Cuenta Pública Municipal 2024.

·        INEGI: Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana, septiembre de 2021 y junio de 2026.

·        Hermosillo ¿Cómo Vamos?: evaluaciones municipales de 2021, diagnóstico del agua de 2025 y agenda hídrica de 2026.

·        Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Sonora: resultados del proceso electoral municipal 2024.

·        Información periodística publicada por Sonora Presente, Uniradio, Proyecto Puente y El Imparcial sobre los movimientos partidistas de octubre de 2026.

·        Nota editorial: Las cifras de inversión y gestión citadas corresponden a reportes de las administraciones respectivas. La comparación considera diferencias en la duración de los mandatos y no atribuye exclusivamente a los ayuntamientos los resultados que dependen de otras autoridades o factores externos.

jueves, 8 de octubre de 2026

Más huachicol en Guaymas?

Guaymas un acceso clave para barcos de huachicol

El puerto de Guaymas, Sonora, ha sido señalado en investigaciones sobre huachicol fiscal (contrabando de combustibles por vía marítima) y colusión de autoridades portuarias y aduanales.

  • El caso del buque "Torm Agnes": En marzo de 2025, a pesar de existir una alerta de contrabando, el capitán del puerto (Ernesto Bañares Rosete) autorizó la salida del buque Torm Agnes desde Guaymas hacia Vancouver, lo que desató un escándalo nacional y la remoción del director de la ASIPONA en el puerto, Ernesto Gastélum López.
  • Redes y detenciones: Las autoridades federales han investigado el ingreso de múltiples buques petroleros bajo esquemas de evasión fiscal y contrabando en el Pacífico (incluyendo Guaymas y Ensenada) y en el Golfo. Recientemente, en octubre de 2026, fue detenido y vinculado a proceso Miguel Ángel "N", alias el "Capitán Sol", señalado como pieza clave en la red de contrabando de hidrocarburos que operaba a través de aduanas marítimas. Información requerida de Google.
Por Hector de Mauleón

El 19 de marzo de 2025, el buque Challenge Procyon, con bandera de Singapur, arribó a la Terminal de Usos Múltiples del puerto de Tampico, en Tamaulipas. Había declarado un cargamento compuesto por 17 mil 459 toneladas de aditivos para aceites lubricantes.

Transportaba, en realidad, según los datos oficiales, 10 millones de litros de diésel. Su documentación fiscal estaba manipulada. “Con esa información falsa se autorizó el ingreso del barco”, según informó más tarde la Fiscalía General de la República.

El Challenge Procyon formaba parte de una operación a gran escala: al otro extremo del país, el buque Torm Agnes había atracado 10 días antes en el puerto de Ensenada con 11 millones de litros declarados también como lubricantes.

El buque comenzó a descargar a toda prisa. Decenas de autotanques de la empresa Mefra Fletes, propiedad de Roberto Blanco Cantú, El Señor de los Buques, fueron rellenados con el cargamento. De acuerdo con investigaciones de Estados Unidos, esta empresa de transporte de combustibles, que comparte acciones y representantes con Autolíneas Roca, tiene vínculos con el CJNG.

El Torm Agnes descargó una parte del combustible en Ensenada y luego se dirigió hacia Guaymas. El 14 de marzo atracó a 2 kilómetros del puerto, pues carecía de permiso aduanal. El 20 de marzo atracó en el muelle 5, no habilitado para la descarga de combustibles.

La periodista Michelle Rivera ubicó el oficio, firmado ese mismo día, con el que el subdirector de Operación de la Aduana de Guaymas, Juan Carlos Soto Picha, autorizó el despacho “sin la presentación física de la mercancía”.

Al día siguiente la descarga se suspendió de golpe. Fuentes federales afirman que se había filtrado la noticia de que las autoridades iban por el Challenge Procyon, en respuesta a información aportada por el gobierno de Estados Unidos. El aviso habría llegado desde la red dirigida por los hermanos Farías Laguna, altos mandos de la Marina y sobrinos del secretario Rafael Ojeda. Una segunda versión sostiene que fue la propia Semar quien alertó a las autoridades portuarias sobre la posible llegada al país de combustible ilegal.

El Torm Agnes solo alcanzó a descargar 2.2 millones de litros en Guaymas, que pipas de Mefra Fletes, Autolíneas Roca y otras empresas asentadas en Tampico, Coahuila y Nuevo León, habían enviado. Zarpó sin ser interceptado y aguardó en aguas profundas durante varios días.

Como ha trascendido, la carpeta de investigación asienta que el subdirector de la aduana estaba en contacto permanente con el gran operador de la red de los hermanos Farías Laguna: Miguel Ángel Solano Ruiz, El Capitán Sol. La carpeta indica que, según Soto Picha, El Capitán Sol le mencionó que el Torm Agnes “era un tema de Andy”, lo que habría permitido que el buque descargara sin problemas.

Para poder salir del puerto, sin embargo, el Torm Agnes necesitaba la autorización de la Capitanía del Puerto. Según un documento oficial de la Marina, dicha autorización le fue extendida el 24 de marzo de 2025 por el vicealmirante Ernesto Bañares Rosete, capitán de puerto regional en Guaymas.

Bañares Rosete era la máxima autoridad marítima cuando emitió el “Despacho en Altura para Embarcación o Artefacto Naval Mayor no. 669776” que, citando artículos de la Ley de Navegación y Comercio Marítimos, así como de la Ley de Puertos, facilitó la salida del buque que había descargado 2.2 millones de litros de huachicol.

Por medio de un oficio, la Secretaría de Marina autorizó la salida del buque Torm Agnes del puerto de Guaymas.

Según expertos consultados, de acuerdo con la Ley de Navegación, el titular de la Capitanía estaba facultado para “negar o dejar sin efecto el despacho de salida de cualquier embarcación como medida precautoria en cualquiera de los niveles de protección marítima y portuaria (Artículo 49 bis)”.

Al existir una alerta de contrabando, estaba obligado a retener la embarcación. No fue así. De acuerdo con el despacho, autorizó a “Danny Florita, Capitán al mando de dicho buque, para que zarpe el día 24 de marzo de 2025 a las 18:00 con destino al puerto de Vancouver, conduciendo 23 tripulantes, inclusive su Capitán”.

El caso del Torm Agnes desató un escándalo nacional. Entre puestas a disposición, ceses fulminantes y carpetas de investigación, el director general de la Administración del Sistema Portuario Nacional en Guaymas, Ernesto Gastélum López, fue cesado.

Doce días más tarde, el 5 de abril, se anunció el nombramiento de su sucesor: nada menos que Ernesto Bañares Rosete: el vicealmirante que como Capitán de Puerto acababa de autorizar la salida del Torm Agnes.

Ahí sigue hasta la fecha, sin que se haya revisado la legalidad del despacho de salida, y sin que nadie haya analizado su actuación en lo relacionado con el buque.

Hace apenas unas semanas realizó un recorrido por la nueva Terminal de Usos Múltiples, en compañía del gobernador, Alfonso Durazo, y del secretario de Marina, almirante Raymundo Morales.



lunes, 5 de octubre de 2026

no hay proyecto socialista, el humanismo mexicano es hueco

 ¿Qué significado tiene que en México no haya proyecto para el socialismo?

Recuerdo que el rotulista Rosalino Lagunes originario de Tabasco y residente de Nogales, me platicaba que López Obrador en 1991 que hizo el Éxodo por la democracia ante el fraude electoral en las elecciones a gobernador, y que concurría con un grupo de comunistas que apoyaban la toma de pozos petroleros y tierras en esa entidad, señalando que bebía en la misma taza de ellos.

López Obrador según el rebelde con causa, José Luis Palazuelos, le encargó al marxista de origen argentino Enrique Dussel que le diera sustento ideológico al movimiento que encabezaba, y es así como se agregaron elementos de la Filosofía de la liberación.

Sin embargo, Morena no dio el paso necesario para considerarse un movimiento de izquierda socialista, a cambio le dio el mote el patriarca, de una cosa que le llama Humanismo y le anexa el adjetivo “mexicano”.

La reserva del líder y los miedos a los ataques derechistas hicieron que el actual gobierno le saque a considerarse de tipo socialista o tan siquiera de izquierda radical.

Pero esto es lo de menos, si existiera un proyecto “humanista” que fuera fondeado por la toma del poder por la clase obrera o incluso un gobierno donde la economía fuera conducida poco a poco por la clase obrera, (no por el charrismo sindical con el que hace pactos), las cosas no desvariarían, no estarían dando tumbos, integrando a sus filas a políticos de derecha, a políticos priistas y a corruptos y perversos que se hacen gobernantes de la cuarta transformación.

En México actualmente no existe proyecto socialista, ni en la izquierda electoral, ni en las tendencias prianistas que gobiernan con sus siglas, ni en los ex priistas que han ocupado altos cargos públicos, pero tampoco en las “izquierdas” que defienden al morenismo y a su “cuarta transformación”.

Morena y sus gobernantes se han derechizado, no importa que no pierdan las elecciones, las posturas de derecha constituyen hoy el eje de sus gobiernos incluyendo el sexenio apegado a la derecha de López Obrador y de su secuela actual.

Por ello les cuesta tanto reivindicarse de izquierda, de creerles que lo son, cuando sus acciones no lo son, incluso son peores que lo que hacían y decían el PRI y el PAN.

La inexistencia de un proyecto socialista, o en vías a que los trabajadores y el pueblo tomen el poder del Estado, debilita al mismo gobierno, amén de que se han enriquecido y se enriquecerán como nunca los gobernadores, los secretarios de estado, los altos funcionarios, los senadores y diputados, los presidentes municipales de 2018 a 2030. El caso del director del IMSS Zoé Robledo basta para concebirlo, su sueldo es de 225 mil pesos mensuales, usted cree amigo lector, asidua lectora ¿que ese funcionario se conforme con ese sueldo? que si lo sumamos alcanza la nada chica cifra en ocho años de 24 millones de pesos, pero mas preocupante sería saber que hay un beneficio personal extra oficial muy por encima, ni duda cabe.

En México, no solo los gobiernos posteriores a la Revolución de 1910 les ha dado por no llamarse nunca socialistas, y se han definido de revolución institucionalizada, de nacionalismo revolucionario, de humanismo mexicano, bifurcados con la oligarquía burguesa, el alto charrismo sindical y con los poderes fácticos.

La inexistencia del proyecto socialista les afecta tanto y les puede costar que pierdan el poder del Estado, con toda la cauda de casos de corrupción, de vínculos con narcos, de despotismo, enriquecimiento, ambiciones y reelección.

Pero afecta también a la verdadera izquierda, que también sufre de esa ambigüedad de no tenerlo de no formularlo para representación y fondo que le proporcione la clase obrera y el pueblo desposeído.

Decirse de izquierda es fácil, actuar como izquierda es lo que no existe, diputados que se transforman en déspotas, senadores que se vuelven grandes burgueses, gobernadores que son narcos, ministros judiciales y secretarios de estado que son paladines de un nuevo despotismo. Eso no es de izquierda, por eso el humanismo mexicano es hueco, hasta podemos afirmar que no hay una tendencia político ideológica en la filosofía política que pueda llamarse así.

De Morelos a Madero, no podemos concebir a los estadistas como socialistas en la historia, pero de Ricardo Flores Magón a la fecha, no hay pretextos. El concepto socialista es una paranoia nerviosa para toda la historia política mexicana a pesar de grandes movimientos sociales desde Villa, Zapata, Cárdenas, los movimientos agrarios y de la clase obrera: ferrocarrileros, trabajadores de salud, magisterio, electricistas, obreros industriales, movimiento del 68, movimiento campesino y guerrillero, indígena zapatista, y muchos más.

Al no tener proyecto socialista, decirse de izquierda es vano, demagogo y falso, ¿y qué es tenerlo? Es concebir al Estado como el aparato de representación de los que para vivir solo usan su fuerza de trabajo, que no tienen propiedad privada y mucho menos propiedad de fábricas, tierras, inmuebles, capitales, inversiones. Que su única propiedad son sus manos de trabajo y el hambre de sus intestinos. Que esas manos son las que mueven las herramientas, las maquinarias, la redes de embarcaciones, las palancas y los electrodos, fuerza de trabajo que produce la riqueza que se convierte en acumulación y reproducción de capital.

Tener proyecto socialista es enseñar el camino que debe trazar la humanidad, y no es al revés, no es tener humanidad lo que nos va a trazar el proyecto socialista. Humanismo y socialismo no son lo mismo. El humanismo es una característica del socialismo pero es intrínseca entre otras características, a su esencia, que no solo es humanista, contempla el progreso, el desarrollo, el fin de la explotación del ser humano, el avance tecnológico y la felicidad para la gran mayoría en la desgracia.

Consiste en la amplia y directa participación en la toma de decisiones del gobierno y de la producción de mercancias, en la creación y aplicación de leyes, en la impartición de justicia. Un aparato operativo público que obedezca y represente directamente a los ciudadanos, que la igualdad sea un fin cotidiano en todas las personas, que el saber y la capacidad sea el mecanismo práctico del ejercicio social, que la riqueza no se acumule en unos cuantos apoderados y haya producción de todos los bienes y necesidades materiales al alcance de todos mujeres y hombres, hasta que se acabe la pobreza contundentemente.

Ese es el eje para construir el proyecto socialista que puede empezarse a concretarse paso a paso, pero sin  ese proyecto no hay izquierda, y te vas a convertir en enemigo del pueblo explotado, y vas a perder las elecciones por que lo único que demuestras son tus mezquinas ambiciones personales, nada más.