lunes, 2 de noviembre de 2026

Va instituto autonomo de protección civil a un año de Waldos

 Constituyen el Instituto de Protección Civil en Sonora

CRóNICA10. Redacción.

El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, publicó el 1 de noviembre de 2026 una reforma constitucional que crea el Instituto de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil como un organismo constitucional autónomo.

La medida se da al cumplirse un año del incendio registrado en una tienda de la cadena Empresa de comercio al detalle, Waldo’s en Hermosillo, que dejó varias muertes y lesionados.

Principales detalles de la reforma:

  • Derecho humano: Eleva la protección civil a rango de derecho humano constitucional en Sonora.
  • Nuevo organismo: Se funda el Instituto de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil para enfocar el modelo en la prevención de riesgos y no solo en la reacción a emergencias.
  • Selección del titular: La persona que encabece el instituto será elegida mediante una convocatoria abierta a la ciudadanía, evaluada por un comité técnico y ratificada por las dos terceras partes del Congreso del Estado de Sonora.
  • Consejos de apoyo: Contará con un consejo ciudadano y un consejo técnico asesor integrado por especialistas.
  • Contexto de la medida: La decisión se anunció al cumplirse un año del trágico incendio en una tienda Waldo's en Hermosillo (ocurrido el 1 de noviembre de 2025), el cual dejó 24 personas fallecidas.
  • Próximos pasos: El Congreso local deberá emitir la convocatoria para el titular y el gobierno estatal trabajará junto con la sociedad civil en la nueva Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.

 

El Ejecutivo estatal anunció que trabajará con la sociedad civil en la elaboración de la Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, y adelantó que se incrementará la asignación presupuestal para las instituciones del ramo en la entidad.

En relación con los afectados por el siniestro, el gobierno estatal mantendrá esquemas de atención médica, psicológica, jurídica y reparación integral a los lesionados y familiares de las víctimas.

Respecto al avance de las investigaciones, el mandatario señaló que la determinación de las responsabilidades judiciales corresponde a la Fiscalía General de Justicia del Estado y al Poder Judicial.

El Ejecutivo estatal anunció que trabajará con la sociedad civil en la elaboración de la Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, y adelantó que se incrementará la asignación presupuestal para las instituciones del ramo en la entidad.

En relación con los afectados por el siniestro, el gobierno estatal mantendrá esquemas de atención médica, psicológica, jurídica y reparación integral a los lesionados y familiares de las víctimas.

Respecto al avance de las investigaciones, el mandatario señaló que la determinación de las responsabilidades judiciales corresponde a la Fiscalía General de Justicia del Estado y al Poder Judicial.



domingo, 1 de noviembre de 2026

Opcion prianista opuesta a la opcion moreprianista.

ASTIAZARÁN ES O NO ES ALTERNATIVA DE GOBIERNO

Por Leonardo Reichel Urroz

La aspiración de Antonio Astiazarán a la gubernatura de Sonora es legítima y políticamente viable. Su experiencia, sus triunfos electorales y los resultados que presume en Hermosillo lo convierten en uno de los principales contendientes frente al predominio de Morena. Sin embargo, una cosa es tener posibilidades de ganar una elección y otra, mucho más trascendente, demostrar que se posee un proyecto capaz de transformar la realidad de un estado.

Astiazarán afirma que no busca ser oposición, sino opción. La frase es inteligente, pero exige contenido. Ser oposición significa disputar el poder; ser opción significa ofrecer razones superiores para ejercerlo.

Hermosillo no es Sonora. La inseguridad en Cajeme, la crisis del agua, las desigualdades regionales, el deterioro de sectores productivos y la incertidumbre económica requieren mucho más que una administración eficiente y una campaña publicitaria exitosa.

Las encuestas recientes muestran una competencia abierta, aunque contradictoria. Mientras algunas favorecen a Astiazarán, otras colocan adelante a Lorenia Valles. Morena conserva una poderosa estructura territorial y la oposición enfrenta sus propias contradicciones. Paradójicamente, los partidos que podrían llevar a Antonio Astiazarán al triunfo también pueden comprometer su pretendida renovación.

Pero tampoco Morena puede confundir su fortaleza electoral con una legitimidad ilimitada. El poder no se justifica por su permanencia, sino por sus resultados y su responsabilidad ante la sociedad. Ningún partido posee el monopolio de la virtud pública.

La política, como advirtió Max Weber, exige una ética de la responsabilidad. Gobernar no consiste solamente en conquistar posiciones, administrar presupuestos o inaugurar obras. Significa tomar decisiones difíciles, enfrentar intereses poderosos y responder por sus consecuencias.

Astiazarán deberá demostrar que tiene algo más que popularidad, alianzas y habilidad electoral: una visión de Estado, independencia de criterio y voluntad para enfrentar los problemas estructurales de Sonora.

La gubernatura de apenas tres años que se disputará en 2027 hará todavía más exigente esa responsabilidad. No habrá tiempo para improvisaciones ni para promesas monumentales.

La pregunta fundamental no es si Astiazarán puede derrotar a Morena, sino qué ganaría realmente Sonora con su victoria.

Porque la alternancia puede cambiar a los gobernantes sin modificar las prácticas del poder. Y cuando eso sucede, la democracia se convierte en una simple rotación de ambiciones.

Sonora no necesita solamente otro gobernador. Necesita otra manera de gobernar.

ANTONIO ASTIAZARÁN: ¿ALTERNATIVA DE GOBIERNO O SIMPLE ALTERNANCIA?

La disputa por Sonora en 2027 y el desafío de trascender la ambición electoral.

Por Leonardo Reichel Urroz

La aspiración de Antonio Astiazarán a la gubernatura de Sonora es legítima y políticamente viable. Su experiencia, sus triunfos electorales y los resultados que presume en Hermosillo lo convierten en uno de los principales contendientes frente al predominio de Morena. Sin embargo, una cosa es tener posibilidades de ganar una elección y otra, mucho más trascendente, demostrar que se posee un proyecto capaz de transformar la realidad de un estado.

Astiazarán afirma que no busca ser oposición, sino opción. La frase es inteligente, pero exige contenido. Ser oposición significa disputar el poder; ser opción significa ofrecer razones superiores para ejercerlo.

Hermosillo no es Sonora. La inseguridad en Cajeme, la crisis del agua, las desigualdades regionales, el deterioro de sectores productivos y la incertidumbre económica requieren mucho más que una administración eficiente y una campaña publicitaria exitosa.

Las encuestas recientes muestran una competencia abierta, aunque contradictoria. Mientras algunas favorecen a Astiazarán, otras colocan adelante a Lorenia Valles. Morena conserva una poderosa estructura territorial y la oposición enfrenta sus propias contradicciones. Paradójicamente, los partidos que podrían llevar a Antonio Astiazarán al triunfo también pueden comprometer su pretendida renovación.

Pero tampoco Morena puede confundir su fortaleza electoral con una legitimidad ilimitada. El poder no se justifica por su permanencia, sino por sus resultados y su responsabilidad ante la sociedad. Ningún partido posee el monopolio de la virtud pública.

La política, como advirtió Max Weber, exige una ética de la responsabilidad. Gobernar no consiste solamente en conquistar posiciones, administrar presupuestos o inaugurar obras. Significa tomar decisiones difíciles, enfrentar intereses poderosos y responder por sus consecuencias.

Astiazarán deberá demostrar que tiene algo más que popularidad, alianzas y habilidad electoral: una visión de Estado, independencia de criterio y voluntad para enfrentar los problemas estructurales de Sonora.

La gubernatura de apenas tres años que se disputará en 2027 hará todavía más exigente esa responsabilidad. No habrá tiempo para improvisaciones ni para promesas monumentales.

La pregunta fundamental no es si Astiazarán puede derrotar a Morena, sino qué ganaría realmente Sonora con su victoria.

Porque la alternancia puede cambiar a los gobernantes sin modificar las prácticas del poder. Y cuando eso sucede, la democracia se convierte en una simple rotación de ambiciones.

Sonora no necesita solamente otro gobernador. Necesita otra manera de gobernar. 


sábado, 24 de octubre de 2026

No muy tersa Tersa por sustituir a Tec Med

Recolección y transferencia de la basura.

Ayuntamiento de Cajeme deberá revisar el contrato de Tec Med al vender el derecho aTersa

Por Alejandro De la Torre D.

Técnicas Medioambientales de México S.A. de C.V., llamada también Tec Med, que factura más de 10 millones de pesos mensuales por su servicio de recolección de residuos domésticos e industriales en más de 6 mil 200 toneladas diarias, al municipio de Cajeme, informó en días pasados que hará un convenio de cesión de derechos.

Este acuerdo legal ya está incluso vendido sin dar a conocer la cantidad pagada, pero puesta a análisis con los regidores el pasado 23 de octubre en la sala de cabildo.

El corporativo Técnicas Especiales de Reducción de Altamira S.A. de C.V. también cuenta con TERSA Mundi, S.A. de C.V. exponiendo sus gerentes operativos a los ediles cajemenses, los cambios que se avecinan garantizándoles que el servicio no sufrirá riesgo siguiendo con todas las garantías en la prestación del servicio.

Sin embargo, en la reunión oficial y pública de la Comisión de Hacienda del Cabildo, para exponerle los gerentes a los regidores, que hay ya una cesión de derechos del contrato o subcontrato de "concertación", firmado por el gobierno de Faustino Félix Chávez con Tec Med y que ahora pasa a Tersa sin realizar otra licitación.

Estuvieron presentes tanto el director de Servicios Públicos ingeniero Gerardo Sastré como la directora jurídica del ayuntamiento licenciada Martha Valdez, así como 12 regidores en la exposición, conducida por el licenciado Joaquín Armendáriz, el ingeniero Armando Alcalá, la doctora Adriana Torres, el profesor Fernando González y el licenciado Manuel Borbón quienes tomaron la voz en dicho evento.

Los expositores de Tersa y de Tec Med alegaron que no habría cambios en la operación ni en el personal que labora, solo que pasaría la administración de una empresa a otra por un convenio de cesión de derechos, algo que causó dudas y comentarios que seguirán analizándose ya que la Ley de Gobierno y Administración Municipal tiene un articulado que supone causales para rescindir licitaciones y una de ellas es la presunción de ceder los derechos como lo fija el artículo 179 fracción II.

Por la trascendencia del asunto dentro de las facultades del ayuntamiento que es el presupuesto anual destinado el servicio para la recolección y tratamiento de la basura de los cajemenses que asciende a 2 millones 600 mil toneladas anuales y del costo que representa que es de 110 millones de pesos pasará a una nueva reunión para este lunes 26 de octubre.


jueves, 22 de octubre de 2026

Remembranza de la derruída Catedral del Sagrado Corazón de Jesús en Obregón.

1945: la Iglesia católica y la historia de la Catedral derruída.

Por Leonardo Reichel Urroz

Corría el año de 1945. Ciudad Obregón era todavía una población joven, surgida al impulso de la agricultura y de los sueños de quienes habían llegado al Valle del Yaqui en busca de una vida mejor. Sus calles, sus edificios y sus instituciones comenzaban a darle identidad a una comunidad que crecía con sorprendente rapidez.

En aquel escenario, la iglesia parroquial del Sagrado Corazón de Jesús se levantaba lentamente, como una expresión de la fe, la perseverancia y el esfuerzo colectivo de sus habitantes. Sus muros estaban construidos, pero todavía le faltaban las esbeltas torres que años después definirían su inconfundible silueta.

La fotografía que hoy rescatamos del pasado nos devuelve precisamente a ese momento: cuando el templo era todavía una obra inconclusa, pero representaba ya uno de los símbolos más entrañables de la naciente ciudad.

Su construcción había comenzado alrededor de 1930, poco después de los acuerdos alcanzados en 1929 entre el gobierno mexicano y la jerarquía católica, que pusieron fin a la fase armada de la Guerra Cristera. Fueron tiempos difíciles para la Iglesia, particularmente en Sonora, donde la persecución religiosa había dejado profundas heridas entre sacerdotes y fieles.

El templo se edificó en el sector norte de la población original, en el entorno de las actuales calles 5 de Febrero y Allende, cerca del espacio que habría de consolidarse como centro cívico de Ciudad Obregón.

Su arquitectura, de inspiración neogótica, destacaba por los arcos ojivales, las ventanas alargadas, la pronunciada inclinación de sus techumbres y la monumentalidad de una fachada que parecía anunciar las aspiraciones de una ciudad destinada a crecer.

La obra avanzó durante muchos años, al ritmo de los recursos disponibles y de las aportaciones de una comunidad que hizo suyo aquel proyecto.

Los hombres y mujeres que hicieron posible el templo

Detrás de los muros de aquella iglesia existió una historia de voluntades, sacrificios y generosidad que merece ser recordada.

En 1940, el obispo de Sonora, monseñor Juan Navarrete y Guerrero, designó al padre Salvador Andrade como primer párroco del Sagrado Corazón de Jesús, dando así una organización propia a la comunidad católica de Ciudad Obregón.

Entre los sacerdotes vinculados a los primeros años de aquella parroquia figuran también los padres Juan C. Barceló, Pedroza y José de Jesús Torres, cuyos nombres forman parte de la memoria religiosa de la ciudad.

Antes de la constitución formal de la parroquia, el padre Alfonso Rodríguez había celebrado una de las primeras misas en el templo, cuando la construcción no era todavía más que un enorme galerón que albergaba las esperanzas de los fieles.

Años después, en 1947, llegaría el padre Antonio Hoyos Martínez (1917-1998), quien permanecería al frente de la parroquia hasta 1961. Su prolongado ministerio coincidiría con una de las etapas más importantes de consolidación de la comunidad católica y con la transformación del templo parroquial en catedral.



Pero sería injusto recordar solamente a los sacerdotes.

En aquella empresa desempeñaron un papel extraordinario las mujeres católicas de Ciudad Obregón, cuya entrega, entusiasmo y capacidad de organización contribuyeron a sostener las obras y las actividades religiosas.

Entre ellas sobresalieron doña Eliza de Zaragoza y Marina de Araiza, representantes de aquellas generaciones de mujeres que, sin buscar reconocimientos, ofrecieron su tiempo, sus recursos y sus esfuerzos para hacer realidad una aspiración compartida.

Su participación nos recuerda que la historia de una ciudad no se construye únicamente desde los despachos oficiales o las grandes decisiones, sino también mediante el trabajo silencioso de personas que entregan generosamente lo mejor de sí mismas.

En los primeros trabajos de construcción participaron el arquitecto Gustavo Aguilar y el ingeniero Eduardo Gaxiola, cuyos nombres quedaron vinculados al desarrollo de aquella obra.

Monseñor Juan Navarrete y Guerrero: un pastor en tiempos difíciles

Una figura fundamental en esta historia fue monseñor Juan Navarrete y Guerrero, obispo de Sonora, quien desempeñó su ministerio durante uno de los periodos más complejos de las relaciones entre la Iglesia y el Estado mexicano.

Desde Hermosillo, y en determinadas etapas incluso desde el destierro, consecuencia de los conflictos religiosos de aquellos años, Navarrete impulsó la reorganización de las comunidades católicas sonorenses.

Su labor no se limitó a la atención espiritual. Promovió la educación, la formación religiosa, la asistencia social y la participación de los laicos.

Particular importancia tuvo la Liga Diocesana de Sonora, en la que numerosas mujeres desempeñaron tareas de organización parroquial, recaudación de recursos y sostenimiento de obras educativas, religiosas y asistenciales.

Ese espíritu de solidaridad también encontró expresión en Ciudad Obregón, donde la construcción del Sagrado Corazón de Jesús fue mucho más que un proyecto arquitectónico: constituyó una manifestación de identidad comunitaria.

Una iglesia que crecía junto con la ciudad

Hacia 1945, Ciudad Obregón comenzaba a consolidarse como uno de los centros urbanos más importantes del sur de Sonora.

La expansión agrícola del Valle del Yaqui, las obras de irrigación, el establecimiento de nuevas colonias y la llegada de familias procedentes de distintas regiones de México habían transformado profundamente el antiguo asentamiento de Cajeme.

Con la población crecían también las necesidades de escuelas, hospitales, espacios de reunión y servicios religiosos.

En sus primeros años, los católicos de Cajeme dependían de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe de Cócorit, una comunidad de raíces históricas mucho más antiguas.

Por ello, la creación de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús en 1940 significó un paso importante en la consolidación institucional de Ciudad Obregón.

El templo no era solamente un lugar destinado a la celebración de misas, bautismos, matrimonios y funerales.

Con el paso del tiempo se convirtió también en un centro de convivencia. Sus instalaciones albergaron salones, oficinas, espacios para la enseñanza religiosa y un patio donde se desarrollaban actividades deportivas, talleres y hasta proyecciones cinematográficas.

Allí se encontraron generaciones de familias; allí se celebraron acontecimientos felices y se acompañaron momentos de dolor; allí muchos habitantes de la ciudad construyeron recuerdos que habrían de conservar durante toda su vida.

De parroquia a catedral

El destino de aquel templo cambiaría definitivamente el 20 de junio de 1959, cuando el papa Juan XXIII creó la Diócesis de Ciudad Obregón mediante la bula Cum petiisset.

Al año siguiente, en 1960, monseñor José Soledad Torres Castañeda asumió como primer obispo de la nueva diócesis, y la antigua iglesia parroquial del Sagrado Corazón de Jesús adquirió la dignidad de catedral.

Aquella transformación representó el reconocimiento eclesiástico de la importancia que Ciudad Obregón había alcanzado en la vida regional.

El edificio, que durante décadas había sido levantado con el esfuerzo de sacerdotes y feligreses, se convirtió en sede episcopal y en uno de los principales símbolos religiosos del sur de Sonora.

Sin embargo, el paso del tiempo también habría de transformar su fisonomía.

Entre 1977 y 1978 comenzaron los trabajos que conducirían a la demolición del antiguo templo para dar lugar a la construcción de la catedral moderna que conocemos actualmente.

Con la desaparición de sus torres, sus arcos y sus viejos muros se perdió también una de las imágenes arquitectónicas más características del Ciudad Obregón de mediados del siglo XX.  Pero no desapareció su memoria.

La fotografía como testimonio de una época

Hoy, al contemplar aquella fotografía de 1945, descubrimos mucho más que un edificio religioso en construcción.

Vemos a una ciudad que comenzaba a reconocerse a sí misma; a una comunidad que, en medio de las dificultades propias de su tiempo, encontraba motivos para reunirse y trabajar por un propósito común.

Imaginamos a los albañiles levantando los muros, a las mujeres organizando colectas, a los sacerdotes celebrando sus oficios y a las familias que acudían a aquel templo todavía incompleto, convencidas de que algún día estaría terminado.

La fotografía también nos permite comprender que las ciudades poseen una memoria que va mucho más allá de sus calles y edificios.

Cada construcción antigua guarda una historia humana. Detrás de sus piedras permanecen las ilusiones, las preocupaciones, la fe y los sacrificios de quienes nos precedieron.

Por fortuna, existen todavía fuentes documentales que permiten reconstruir parte de esa historia. Entre ellas destaca el archivo de monseñor Juan Navarrete y Guerrero, conservado por la Universidad de Arizona, que reúne correspondencia, fotografías y otros testimonios de su prolongado ministerio episcopal.

Estos materiales, junto con los archivos parroquiales y las memorias familiares, constituyen un patrimonio invaluable para conocer los orígenes de la vida religiosa de Ciudad Obregón.

Un recuerdo que merece permanecer

La antigua Catedral del Sagrado Corazón de Jesús fue testigo del crecimiento de Ciudad Obregón, de la transformación del Valle del Yaqui y de la vida cotidiana de generaciones enteras.

Sus muros acompañaron los años en que la ciudad pasó de ser una pequeña población agrícola a convertirse en uno de los centros económicos, sociales y culturales más importantes del noroeste mexicano.

Aunque aquel edificio desapareció físicamente, su historia continúa formando parte de nuestra identidad.

Recordarlo significa rendir homenaje a los sacerdotes que lo atendieron, a los profesionistas y trabajadores que participaron en su construcción, a las mujeres que sostuvieron sus actividades y a las familias que encontraron en él un lugar de encuentro, consuelo y esperanza.

Porque una ciudad no solamente se construye con ladrillos, calles y edificios. También se edifica con la fe, la solidaridad, el trabajo y los sueños de quienes la habitan.

Y aquella vieja iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, cuya imagen nos devuelve hoy al Ciudad Obregón de 1945, permanece como un testimonio entrañable de los hombres y mujeres que ayudaron a levantar, piedra sobre piedra, la ciudad que heredamos.

miércoles, 21 de octubre de 2026

Morena unidad sobre los tontos

 DISPUTA POR EL PODER EN SONORA

La reunión convocada por Alfonso Durazo revela una operación de integración política que busca evitar fracturas después de la definición sucesoria. Sin embargo, la verdadera unidad del movimiento dependerá de cómo se distribuyan las responsabilidades, las candidaturas y el poder territorial rumbo a 2027.

Por Leonardo Reichel Urroz

En política, las fotografías suelen mostrar lo que sus protagonistas desean comunicar, pero no necesariamente todo lo que ocurre detrás de ellas. La imagen difundida este 20 de octubre, en la que el gobernador Alfonso Durazo aparece acompañado de diversos dirigentes de Morena y antiguos aspirantes a cargos de elección popular, merece una lectura que vaya más allá de la celebración de una supuesta unidad partidista.

La reunión, congregó a figuras como Célida López, Omar del Valle Colosio, Froylán Gámez, Norberto Barraza, Jacobo Mendoza, Diana Karina Barreras, Adolfo Salazar y otros integrantes del movimiento. No fue una concentración de militantes anónimos, sino de personajes con trayectorias, intereses y expectativas políticas diferenciadas.

Su significado resulta más claro si se observa el momento en que ocurre: apenas unas semanas después de que Lorenia Valles Sampedro obtuviera la coordinación estatal de los Comités de Defensa de la Transformación, imponiéndose en el proceso interno a Javier Lamarque, Célida López, María Dolores del Río, Froylán Gámez y Omar del Valle.

La competencia por la conducción estatal terminó; la negociación por los espacios de poder, no.

Durazo: el árbitro que también tiene intereses

Alfonso Durazo ocupa una posición singular. Es gobernador de Sonora, presidente del Consejo Nacional de Morena y uno de los principales referentes políticos del movimiento en el estado.

Aunque formalmente las candidaturas corresponden a los procedimientos del partido, sería ingenuo desconocer la influencia política que puede ejercer quien encabeza el gobierno estatal y mantiene interlocución con la dirigencia nacional.

La designación de Lorenia Valles fue interpretada por distintos observadores como favorable al grupo político del gobernador. El País, al analizar las definiciones de Morena en septiembre, identificó expresamente esa cercanía. No obstante, Valles ha rechazado públicamente ser una candidata impuesta por Durazo.

Conviene distinguir ambas cosas: la percepción de afinidad política está documentada; una intervención determinante del gobernador en el resultado no ha sido demostrada.

Durazo enfrenta ahora una responsabilidad distinta: evitar que la definición sucesoria produzca resentimientos capaces de debilitar al partido. Su reunión con los dirigentes parece responder precisamente a esa necesidad.

Lorenia Valles: ganar la candidatura no equivale a controlar el partido

La nueva coordinadora estatal cuenta con una trayectoria prolongada en la izquierda sonorense y una posición institucional favorable. Pero su principal desafío no será solamente competir contra la oposición, sino conseguir que los liderazgos internos trabajen efectivamente bajo una conducción compartida.

La propia Valles reconoció, después de su designación, que tendría que reunirse individualmente con sus antiguos competidores para construir acuerdos.

Esa declaración contiene una verdad política elemental: una encuesta puede resolver quién encabeza un proyecto, pero no elimina automáticamente las estructuras, simpatizantes y aspiraciones de quienes perdieron.

Morena reúne en Sonora a militantes fundadores, antiguos cuadros de otros partidos, funcionarios gubernamentales y dirigentes territoriales con capital político propio. Su cohesión requiere algo más que disciplina declarativa.

Javier Lamarque: una ausencia que merece atención

Entre los nombres difundidos de quienes participaron en la reunión no aparece Javier Lamarque Cano, alcalde de Cajeme y uno de los principales contendientes por la coordinación estatal.

Su ausencia en esa lista no demuestra distanciamiento ni ruptura. Sin embargo, tampoco resulta políticamente irrelevante.

Lamarque representa una vertiente histórica del movimiento, con presencia en Cajeme y vínculos organizativos que trascienden ese municipio. Después del resultado interno, declaró que no abandonaría Morena, aunque cuestionó que la encuesta fuera el único criterio para definir liderazgos.

Más revelador todavía: informó que había reunido a aproximadamente 800 dirigentes y cuadros políticos procedentes de más de 40 municipios para explicarles el resultado y convocarlos a mantener la unidad.

Ese dato permite advertir que Lamarque conserva una red política cuya importancia no desapareció con la designación de Valles.

No hay evidencia suficiente para atribuirle intenciones rupturistas. Pero su incorporación activa al nuevo esquema será una prueba decisiva de la capacidad integradora del partido.

Célida López y Hermosillo: la segunda gran negociación

El caso de Célida López ilustra otra dimensión de los acuerdos internos.

Después de competir por la coordinación estatal, fue designada coordinadora municipal de la Cuarta Transformación en Hermosillo. Su participación en la reunión y la difusión pública de la fotografía muestran su disposición a desempeñar un papel visible en la nueva etapa.

Hermosillo no es una plaza secundaria. La capital constituye uno de los principales centros de población, actividad económica e influencia política de Sonora, y es gobernada por el opositor Antonio Astiazarán.

La encomienda de Célida puede interpretarse simultáneamente como una oportunidad para reorganizar al morenismo capitalino y como una fórmula de incorporación de una antigua contendiente al proyecto estatal.

Pero sería prematuro confundir esa coordinación con una candidatura municipal formalmente otorgada.

Los aliados y los grupos que todavía deben acomodarse

La estructura política de Morena en Sonora no se limita a sus militantes formalmente afiliados. También intervienen el Partido del Trabajo, el Partido Verde y dirigentes que llegaron al movimiento desde otras organizaciones políticas.

María Dolores del Río participó en el proceso interno vinculada al PT; Omar del Valle lo hizo desde el espacio del Partido Verde. Sus trayectorias recuerdan que la coalición gobernante no es una organización monolítica.

A ello se suman legisladores, funcionarios y operadores municipales que buscan conservar influencia y participar en las futuras candidaturas.

Aquí aparece el problema fundamental: la unidad electoral puede construirse mediante acuerdos, pero la distribución de los espacios disponibles tiene límites.

No todos podrán obtener las posiciones que desean. Y cuando llegue la selección de alcaldes, diputados y demás representantes, las diferencias que hoy parecen superadas podrían reaparecer.

La intervención de la dirigencia nacional

La operación política no corresponde exclusivamente a Durazo.

El 17 de octubre, durante una asamblea en Sonora, la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, llamó a mantener la unidad y reconoció expresamente las trayectorias de Javier Lamarque, Célida López, María Dolores del Río y otros participantes.

Ese pronunciamiento resulta significativo porque revela que la incorporación de los distintos liderazgos es también una preocupación de la conducción nacional.

Morena necesita evitar que sus procesos internos debiliten la organización territorial y comprometan sus posibilidades electorales.

En ese contexto, la reunión del gobernador aparece como parte de una estrategia más amplia de integración, aunque no existen elementos públicos suficientes para afirmar que haya obedecido a instrucciones específicas de la dirigencia nacional.

La verdadera disputa comienza ahora

El escenario que se perfila no es necesariamente el de una ruptura, pero tampoco el de una unidad consumada.

Lorenia Valles dispone de la coordinación estatal; Célida López encabeza las tareas políticas en Hermosillo; Javier Lamarque conserva una red territorial relevante; los aliados buscan representación y Durazo procura mantener articulados a los distintos actores.

Es una estructura de equilibrios todavía en construcción.

La prueba no estará en las próximas fotografías, sino en las decisiones que habrán de adoptarse cuando se definan candidaturas y responsabilidades políticas.

¿Se incorporará efectivamente a los grupos que no obtuvieron la coordinación estatal? ¿Tendrán participación real los liderazgos territoriales? ¿Prevalecerán las reglas partidistas sobre las negociaciones personales? ¿Podrá Lorenia Valles construir autoridad propia sin depender permanentemente de la intermediación del gobernador?

Son preguntas que todavía carecen de respuestas definitivas.

La oposición, por su parte, no necesita necesariamente provocar una fractura interna de Morena; le bastaría aprovechar los efectos electorales de una eventual desmovilización de sus grupos inconformes.

La fotografía y el poder

La reunión del 20 de octubre deja una conclusión razonablemente fundada: Alfonso Durazo está participando activamente en un esfuerzo de articulación política posterior a la selección de la coordinación estatal.

Lo que no demuestra es que todas las diferencias estén resueltas, que exista un reparto definitivo de posiciones o que los grupos hayan renunciado a sus aspiraciones.

Morena tiene hoy una conducción estatal definida, pero todavía debe convertir esa definición en una organización electoral cohesionada.

Y en esa tarea, Lorenia Valles tendrá que demostrar que puede pasar de ser la ganadora de un proceso interno a convertirse en una dirigente capaz de integrar a quienes compitieron contra ella.

Porque en política una fotografía puede reunir a todos alrededor de una mesa; lo verdaderamente difícil es conseguir que permanezcan juntos cuando llegue el momento de repartir el poder. 


jueves, 15 de octubre de 2026

Reforma a ley municipal sobre concesiones

 Regulará Congreso concesiones municipales más allá de un trienio de gobierno.

Hermosillo, Son.- El Congreso de Sonora legisló la mañana de este jueves 14 de octubre, mejorar la Ley de gobierno para que los ayuntamientos sean autorizados para otorgar concesiones más allá de su periodo de tres años de administración municipal.

Esta reforma a la Ley de Gobierno y Administración Municipal establece que las concesiones de servicios públicos que trasciendan el periodo constitucional del ayuntamiento que las otorga requerirán autorización previa del Poder Legislativo.

La propuesta fue impulsada por legisladoras y legisladores de los partidos Morena, Verde Ecologista de México, del Trabajo, Encuentro Solidario Sonora y Nueva Alianza Sonora, así como por la diputada Alejandra López Noriega.

Las diputadas María Eduwiges “Vicky” Espinoza Tapia y Amairany Peña Escalante estuvieron a cargo de la lectura de la propuesta, que busca asegurar que las concesiones de largo plazo cuenten con viabilidad financiera y respondan al interés público, mediante una revisión previa de los compromisos que puedan trascender el periodo de la administración municipal.

Con esta reforma, se mantiene la facultad de los ayuntamientos para otorgar concesiones que concluyan durante su administración. Sin embargo, cuando estos acuerdos se extiendan más allá de ese periodo, incluidas las prórrogas, será necesaria la autorización del Congreso del Estado.

Para solicitar la autorización, los ayuntamientos deberán presentar documentación que incluya un análisis de costo-beneficio, la proyección del impacto en la hacienda municipal durante toda la vigencia de la concesión, el programa de inversiones y la opinión de la Tesorería Municipal sobre su sostenibilidad financiera.

Las legisladoras explicaron que el Congreso del Estado deberá resolver las solicitudes en un plazo de 30 días hábiles, verificando la legalidad del procedimiento, la sostenibilidad financiera, la proporcionalidad entre el plazo y las inversiones, así como las garantías para la continuidad y calidad del servicio público.

Asimismo, la reforma establece que cualquier concesión otorgada sin la autorización del Congreso será inválida. En tanto, las que hayan sido formalizadas antes de que entre en vigor el decreto, seguirán sujetas a las reglas que estaban vigentes cuando fueron aprobadas.