La prisión preventiva para los pobres y la impunidad para los empoderados.
Por Alejandro de la Torre
D.
Desde el año 2008 aprendí
que el sistema judicial en Sonora y en México, no sirve.
¿Qué significa aseverar
que “no sirve”?
Significa entender que los
procesos judiciales, en la estructura de los tribunales no tiene un producto
legal que le sirva a la impartición de justicia en México.
El país convulsionado por el narcotráfico, la
impunidad, la corrupción, la explotación de los trabajadores, la bota militar
en las calles, la usura financiera exagerada, los poderes fácticos controlando
jueces y fiscales, y un gobierno que sigue siendo autócrata por mas que digan
que se encuentra en una “transformación”, nos indican que el personal judicial
que lo conforman 54 mil empleados, desde ministros y jueces, secretarios,
actuarios y personal de limpieza, antes de este gobierno y hoy con este
gobierno, no sirve en su labor, a causa de la obediencia al mando político
burocrático que destruye toda la capacidad, eficiencia, independencia de
juicio, y funcionamiento diligente, ágil e imparcial de la administración de
justicia y de sus servidores públicos, Mientras no haya un nuevo Estado que se
finque en una nueva Constitución y un nuevo régimen político, el sistema
judicial seguirá siendo una infamia.
Un actuario federal por
ejemplo es feliz al tener una tarjeta plástica que le da dinero cada quincena,
gana por arriba de los 40 mil pesos mensuales, un juez 140 mil, un magistrado
170 mil.
Los grandes edificios refrigerados,
con pasillos encerados, elevadores, de cinco o seis pisos, no sirven para lo
que están hechos, generan un costo de mantenimiento enorme para que no haya
justicia. Un Amparo directo y una revisión de amparo indirecto tardan de 2 a
cuatro años en resolverse.
El pueblo, la gente en su amplia
mayoría, principalmente la clase trabajadora, no es beneficiario en ningún
sentido de los mas de 70 mil 155 millones de pesos (presupuesto 2026) que
cuesta operar un poder judicial inservible.
Se podrá decir, entonces ¿qué
hacen?. En cierto sentido pueden existir muchos casos donde un Amparo o un
Juicio Civil de primera instancia, se resuelva en apego al derecho, pero lamentablemente
al seguir un curso donde la mayor parte de la estructura judicial es falsa,
esos mismos casos donde hubo cierta justicia se contagian de una enfermedad de
grave injusticia y corrupción.
La mayoría no acude a un
proceso judicial por que no tiene dinero. El gobierno es corrupto al no
garantizar el derecho a la justicia, a procesos rápidos, imparciales, y de
igualdad procesal.
El régimen de la cuarta
transformación a 8 años de haber asumido el poder federal y estatal salió igual
de corrupto y de protector de la impunidad y la injusticia. Recuerdo que en agosto
de 2021 antes de tomar protesta, a Durazo le entregué en sus manos una
propuesta de reforma del poder judicial para el Estado, dijo que la revisaría,
pero se rio de ella y la echó a la basura.
Los servidores públicos del
poder judicial, hacen como que trabajan, hacen como que cobran poco que no es
así cobran muy por encima que la mayoría de los trabajadores, viven en aire
acondicionado, con puertas herméticamente cerradas y con una cantidad exagerada
de guardias y vigilancia y los procesos son inalcanzables en su actuación por
ser tan agudos en su trámite que un obrero o un campesino prácticamente son
sujetos de burla por ese sistema.
Ese pueblo pobre, al
contrario, cuando es pescado con un presunto delito, es sojuzgado y sometido a
la cárcel de forma inmediata. Este es el caso de centenas de detenidos que la
corrupta policía sea la guardia, la estatal o la municipal pisotean a los
pobres, que muchos es predecible que por su marginación se dediquen a hacer
pequeños robos, consumir dosis de cualquier droga y en este caso la moda es el
cristal, y son pisoteados haciéndolos delincuentes y aplicándoles la prisión
previa, llamada medida cautelar de prisión preventiva, estipulada por la
fracción 14, la ultima y mas gravosa del artículo 155 del Código de Procedimientos
Penales y el artículo 19 constitucional. Esa reforma para aplicar rápidamente la
prisión preventiva sirvió para violar los derechos humanos de los pobres, y no
ha servido para los corruptos, solo el caso de Ernesto Ruffo ha implicado esa medida
cautelar de prisión oficiosa, un caso politizado que no es el de decenas de
corruptos dentro del gobierno o del pasado priista.
Los Centros Penitenciarios
de Sonora, con la ingrata corrupción del gobernador, del Acuña Griego y del
Fiscal Rómulo siguen metiendo a las mazmorras asquerosas y corruptas de
Hermosillo con 4 mil 500 presos donde solo deben caber mil 200, y Ciudad
Obregón con 3 mil presos donde solo deben caber 800, y se hacen como si nada
pasara, pero se prestan a ser corruptos y nadie ni nada los sanciona o
supervisa. Ellos son un grave defecto de eso que dicen llamar Cuarta Transformación.
Alba Luz Borbón y mucha gente que acude a ella y que se ha decidido a protestar
por esa infamia, no descubren el hilo negro. El problema es que los despachos
de abogados no defienden la ley y el derecho, y también se vuelven corruptos,
sabiendo que no debe aplicarse la prisión preventiva y la dejan imponer, y los poquitos
defensores de oficio del gobierno del Estado que debieran exigir el debido
proceso, solo son un parapeto.
Detener a cualquier
persona con droga o sin ella en las bolsas del pantalón o en el bolso de una
mujer pobre, no es un delito, pero los policías estatales para ganarse la complacencia
de sus jefes, y estos de los superiores y estos del gobernador, los hunden en
la cárcel y los jueces penales a pesar de que conocen del hacinamiento y la
saturación exagerada de los Ceresos, siguen metiendo a la cárcel a incautos, y
no solo por droga incrustada en las pertenencias de los detenidos, también
meten a la cárcel por violencia doméstica al padre de familia, al hijo que
mantiene el hogar, al hermano que paga los costos de la casa y la situación la agravan terriblemente.
Los seis suatos aspirantes
a la coordinación estatal de la defensa de la cuarta transformación deberían pronunciarse
por este sistema corrupto y brindar una salida al gravísimo problema.
No deben meter a la cárcel
con medida cautelar gravosa a cualquier hijo de vecino, no deben meter a la cárcel
violando la garantía constitucional de presunción de inocencia a cualquiera que
le lleva la policía estatal al ministerio público y al juez corrupto. No deben
meter a la cárcel a enfermos mentales afectados por el consumo de droga, si no
hacer centros de atención para drogadictos y hospitales para afectados en su
cerebro por la droga.
Los procesos judiciales,
el personal judicial aflojonado que solo trabaja 6 horas diarias y cinco días a
la semana, -esta si es semana inglesa-, y tiene vacaciones tres veces por año,
vive feliz bajo un minisplit, una cafetera y revisando las redes sociales una
hora de las seis, y unos jueces que dilatan exageradamente las sentencias civiles,
mercantiles y familiaires, puede decirnos que mis litigios son inútiles y se
mofan de lo pendejo que soy al confiar en sus deberes como jueces y agentes del
ministerio públcio, todo ha sido un mofa. Mis casos son lo de menos, pero sin
ellos no pude haberme dado cuenta.
Los presos a los que he
apoyado por su libertad, desde Juan Murguía en 2005, Irene Manzo en 2014,
Miguel Valdéz en 2021, y mi colega estimado Marco Duarte finado que me duele
que haya partido, Florentino Vásquez Borja en 2023 y otros. De mi propio caso
que es un erupto de Durazo seguir acosándome. Me afianzó claramente la
concepción de que el poder judicial no sirve en el Estado de Sonora, y que
igualmente los juzgados federales de distrito los protegen en complicidad.
Merezco en mis casos personales,
justicia, no abuso y corrupción, han sido mas de 25 casos corrompidos, civiles,
familiar, penales, y de amparo, pero también lo merecen miles de casos
detenidos en sus procesos, los miles de presos que no obtienen debidos procesos
y sentencias penales agiles. Lo merece la gente, esa gente que dicen que es
pueblo noble y sabio. No es así. Se burlan de él.






