martes, 17 de septiembre de 2019

Los Cárteles y sus brazos en México


74 brazos armados y 9 Cárteles dominan en el país, el doble de hace 14 años
Por Efrén López/SinEmbargo
 
Casi todo el territorio mexicano (80 por ciento) tiene presencia del crimen organizado; sólo en Guerrero existen 350 organizaciones criminales. Para especialistas en la materia, el recrudecimiento de la violencia y el aumento de células delictivas en el país fue parte de un proceso paulatino de especialización y adaptación del crimen organizado a las demandas del mercado.
Sin embargo, las tácticas fallidas y la complicidad del Estado fueron clave para la conformación de una extensa y compleja red de corrupción que no ha podido ser desmantelada.
“El 80 por ciento de los municipios de México están gobernados por autoridades que tienen vínculos directos o indirectos con el crimen organizado en cualquiera de sus modalidades”, dijo el escritor y periodista Ricardo Ravelo Galó.
Para el especialista en crimen organizado, “esto quiere decir que [los criminales] tienen el 80 por ciento de las corporaciones policiacas estatales y municipales bajo control”, y “esa es la razón por la que no hay seguridad” en el país.

    Hoy en día existen nueve grandes cárteles a nivel nacional –Arellano Félix (o de Tijuana), Beltrán Leyva, Carrillo Fuentes (o de Juárez), Golfo, Caballeros Templarios, Sinaloa (o del Pacífico), Jalisco Nueva Generación, La Familia y Los Zetas– además de cinco –Los Viagras, del Noreste, del Poniente, del Sureste y Nueva Plaza– que han ido cobrando fuerza en los últimos cinco años.

Esta cantidad de grandes organizaciones criminales es dos veces mayor a la que la Procuraduría General de la República –hoy Fiscalía General de la República (FGR)– reconoció en 2005, cuando los principales cárteles eran los de Tijuana, Sinaloa, Juárez y Colima (que fue absorbido por el CJNG hace poco más de 10 años).

El aumento de grupos delictivos –entre los que se cuentan al menos 74 brazos armados de los principales cárteles a nivel nacional– fue un proceso natural por la adaptación del crimen organizado a las demandas de mercado, según la doctora Guadalupe Correa-Cabrera, profesora asociada de Política y Gobierno de la Universidad estadounidense George Mason.

    Hoy en día “tenemos muchas células operando como células complejas adaptativas”, dijo la especialista en crimen organizado. Esto quiere decir que hubo un proceso de “fragmentación” de los grupos delictivos durante los últimos 19 años, en que las organizaciones delictivas se fueron especializando y organizando para competir por el mercado de la droga y de otras actividades criminales (armas, extorsión, prostitución, secuestro, trata, entre otros).

Entre los momentos clave para entender la evolución del crimen organizado en México están la “transición política del 2000”, la aparición de Los Zetas entre 1993 y 2003, así como el inicio de la llamada “guerra contra el narcotráfico” de 2006.

Durante esos años, ocurrió el desmantelamiento de las estructuras tradicionales de poder de la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la militarización de los cárteles mexicanos y la implementación de estrategias frontales más violentas para defenderse del Estado Mexicano, coincidieron Ravelo y Correa-Cabrera.

Debido a la naturaleza del crimen organizado mexicano –que opera como un conjunto de “empresas criminales” motivadas por el dinero, más que por la “infiltración política” que tienen y que las alimenta– el Gobierno federal tendrá el reto de luchar en contra de “la criminalidad que se genera por el vacío de Estado que priva en todo el país”, con dinámicas que van mucho más allá de la Guardia Nacional, los programas sociales y el fin de la guerra contra el narcotráfico, explicaron Ravelo y Correa-Cabrera a SinEmbargo.

    “Ya están militarizados, ya saben cómo extraer rentas, tienen acceso a armas de alto calibre y no les puedes decir ‘¡pórtense bien!’ porque no tenemos todavía la capacidad económica para darles trabajos” que cubran los ingresos que tienen dedicándose a lo que se dedican. Por ello, la doctora Guadalupe Correa-Cabrera afirmó que aunque la estrategia del Presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es “interesante”, es insuficiente para cubrir el tamaño del problema en un contexto en que hay “muchas promesas”, pero en un país con una economía que “no está creciendo”.

Para Ravelo, las acciones del actual gobierno “permiten ver un futuro inmediato muy negativo”, ya que su estrategia plantea combatir las carencias como punto de origen de la violencia, cuando “en realidad”, la delincuencia se origina por la falta de Estado de derecho.

    Como ejemplo mencionó el caso de Tamaulipas, en donde no hay Estado de derecho. “Es decir, hay una autoridad gubernamental, hay una Fiscalía y hay policías; pero estas están al servicio del narcotráfico. Lo mismo pasa en Guerrero y en Michoacan, donde hay vacíos de Estado porque no se aplica la Ley; porque aún conociendo quiénes están vinculados al narcotráfico, el Gobierno federal no actúa para desmantelar a los grupos criminales ligados a la política”.

Para los analistas, la experiencia internacional (Colombia e Italia) indica que la solución está en el reforzamiento del Estado de derecho y en la persecución de redes criminales de empresarios y políticos ligados a grupos delictivos, por lo que se vuelve esencial un sistema de inteligencia financiera y fiscal, además de estrategias de bienestar, combate a la pobreza y reestructuración del combate delictivo frontal.

 
EXPANSIÓN CRIMINAL EN MÉXICO

El crimen organizado, su comportamiento y su operación no es la misma en uno u otro lado de la República Mexicana; y “hoy por hoy tenemos una fragmentación de las células criminales”, explicó la doctora Correa-Cabrera.

    Por un lado está la situación que se vive en las costas este (Golfo de México y Mar Caribe) y oeste (Golfo de California y Océano Pacífico) del país, que son rutas naturales para el tráfico de armas entre México y Estados Unidos, así como de sustancias activas y narcóticos que fluyen por el Continente Americano e incluso a otras partes del mundo (como Asia y Europa).

La situación en la región costera del Golfo de México, sobre todo en Tamaulipas y Veracruz, que se extiende desde el este hasta la mitad del territorio mexicano (Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Morelos, Tlaxcala y Puebla) experimenta un entorno de divisiones de bandas delictivas, caracterizado por tener un “equilibrio muy sensible” en que la pelea de plazas es más común que en otras regiones del país.

Algo similar ocurre en la región norte de México, en que existe una disputa territorial por la zona –sobre todo en los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas– que antes era controlada por el Cártel del Golfo y Los Zetas, cuya fragmentación –como en el caso del Cártel del Noreste que surgió de Los Zetas– sacudió la paz en la región norte, afectando parte del Bajío (sobre todo a Michoacán, San Luis Potosí y Zacatecas) y del sureste (Campeche, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán) de México.

    Para la doctora Correa-Cabrera, los casos más emblemáticos de “limpias” de espacios por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) están en los estados de Michoacán y Veracruz. Sin embargo, el periodista y escritor Ricardo Ravelo Galó explicó que, además de estas dos entidades federativas, Guanajuato, Guerrero, Jalisco y Tamaulipas se suman a “las zonas más violentas” del país.

Como ejemplo de las disputas existentes, Ravelo recordó que Michoacán es un estado peleado por cuatro organizaciones criminales –el CJNG, Los Viagras, Los Valencia, lo que queda de Los Caballeros Templarios y la Familia Michoacana– a las que se suman grupos de autodefensa que están metidos en tráfico de drogas.

Para Ravelo, “la violencia en Michoacán en parte se recrudece porque es un punto de abasto o de abastecimiento. Es decir, buena parte de los productos y activos que vienen de Centro y Sudamérica es descargada en las costas michoacanas […] y ese corredor llega hasta lo que es Guerrero y también toca parte de Morelos y del Estado de México”. Por ello, el escritor aseguró que Michoacán “es una puerta importante en la Ruta del Pacífico”.

    Sobre la región del Golfo de California y del Pacífico mexicano, Correa-Cabrera dijo que existe una “mayor lógica” en la organización y estabilidad de los grupos delictivos, ya que aunque no está libre de la lucha de plazas, hay un “mayor control” por parte de los grandes cárteles, como el CJNG y el Cártel de Sinaloa. Acerca del Bajío –Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Querétaro, San Luis Potosí y Zacatecas– menciono que hoy en día se vive un proceso de “expansión del CJNG”.

En los escenarios de disputas territoriales por parte de los grupos criminales, los especialistas destacaron los casos del norte, este y del sureste de México.

Allá en el norte, reconocieron que hay una disputa entre el Cártel del Golfo, el Cártel del Noreste y Los Zetas por el control fronterizo del corredor “Durango-Coahuila-Nuevo León-Tamaulipas”; en la región del Golfo de México el CJNG y Los Zetas pugnan por todo el comercio que viene desde el Caribe, que se extiende por toda la Península de Yucatán y que cruza por Tabasco para subir por la costa hasta Tamaulipas.

    “Sólo en Guerrero hay 350 organizaciones criminales y todas son ramificaciones; son grupos que operan en dos o tres municipios que tienen el control político, tienen el control de la policía, el control del secuestro, el tráfico de drogas y además tienen líneas de parentesco. Son familias que controlan todo”.

Esta entidad, que en lo que va de 2019 tuvo la cuarta tasa de homicidios dolosos y la sexta tasa de secuestro más altas a nivel nacional según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), “es un caso atípico de multiplicación de grupos delictivos” en el país, porque allí “el crimen organizado tiene el control territorial y el control político”, además de que allí reina la impunidad y subsiste una condición geográfica inigualable: “Es el único estado en donde se cultiva amapola por encargo”, según Ravelo.

Para el escritor, “en Guerrero hay municipios amapoleros que al mismo tiempo están agrupados en distritos que los tiene bajo control político el PRI o el PRD a través de Los Ardillos o Los Rojos; o bien Los Guerreros Unidos y los candidatos de estos grupos criminales que hoy son alcaldes o legisladores en el estado. Es decir que la actividad política está totalmente relacionada con la actividad criminal en Guerrero”.

LA FRAGMENTACIÓN HISTÓRICA

    La llamada “guerra contra el narcotráfico” terminó de abrir la Caja de Pandora en 2006. Pero el recrudecimiento de la violencia y la lucha territorial de los grupos delictivos en México fue un proceso paulatino que empezó en la década de los noventa, con un punto de quiebre en el año 2000, cuando el fin de la hegemonía priista marcó “el inicio de una nueva era en cuestiones de delincuencia organizada” –no sólo narcotráfico–, explicaron Guadalupe Correa-Cabrera y Ricardo Ravelo Galó.
 CJNG
En ese momento, en que el Partido Acción Nacional (PAN) llegó a la Presidencia de la República por primera ocasión, “se pierde la capacidad y el control por parte del Estado para administrar el narcotráfico y las rutas del narcotráfico”, debido a que había un Presidente de un partido y gobernadores de otro –en su mayoría priistas– que empezaron, cada uno, a apoyar a diferentes grupos criminales”. Según Correa-Cabrera, “entonces empieza a haber una gran lucha por el territorio y las plazas del narcotráfico”.

Lo anterior implicó un rompimiento entre los grupos criminales y el poder central. Para Ravelo, antes del 2000 los grupos delictivos negociaban “con el Ejército, la Marina o el Presidente; pero al no haber ya esto, [los criminales] se diseminaron por todas partes, ocuparon más territorio y empezaron a pactar con autoridades menores” (como alcaldes y altos mandos policiacos). En consecuencia, poco a poco los cárteles tradicionales “dejaron de ser grupos grandes, regionales y se transformaron por la misma dinámica del negocio”.

    “Al mismo tiempo, en esta lucha intestina que empieza a expandirse, surge un nuevo modelo de delincuencia organizada […] en las peleas por plazas en el territorio mexicano. ¿Qué fue lo que pasó? El surgimiento de Los Zetas” al final de la década de los noventa.

CASINO-ROYALE

Los Zetas dejaron cubetas de sangre por donde se hicieron paso. Tres casos destacaron su nivel de crueldad: El asesinato de 72 migrantes en Tamaulipas (2010), la desaparición de 300 personas (2011) en Coahuila y el asesinato de 52 personas (2011) en el Casino Royale de Nuevo León.

De acuerdo con la doctora Correa-Cabrera, “uno de los motivos de la creación de Los Zetas fue precisamente esta lucha por el territorio. Osiel Cárdenas Guillén, que era en ese momento [1999-2003] líder del Cártel del Golfo, trata de proteger su plaza más importante, que es la plaza de Nuevo Laredo, Tamaulipas, y se hace de una guardia pretoriana” (un cuerpo de protección militar) para luchar contra el Cártel de Sinaloa y su entonces aliado, el Cártel de Los Valencia.

Con la creación de Los Zetas, el Cártel del Golfo se hizo de un cuerpo de ex fuerzas especiales del Ejército Mexicano –ex integrantes del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales o GAFE– que operaban para la Policía Federal (PF) en la frontera norte de México (Tamaulipas). Uno de ellos fue el ex GAFE y cofundador de Los Zetas Arturo Guzmán Decena, un castrense dedicado a entrenar (1994-1997) a militares en operaciones de contra-insurgencia para luchar contra la Guerrilla Zapatista. Sin embargo, “cuando el zapatismo ya no fue un riesgo de seguridad nacional, [los ex GAFE desertaron y] se fueron a la frontera […] para los operativos antinarcóticos”.

    Según Correa-Cabrera, “ahí ellos empiezan a dominar territorios de manera militar, con entrenamiento y estrategia castrenses y armamento de alto calibre. La militarización de la delincuencia organizada hace que se expandan y diversifiquen los órganos de control y el control de todas las actividades criminales que no estaban solamente reservadas al narcotráfico”. Poco a poco, este modelo se empezó a extender de Tamaulipas a todo el corredor norte de México, cruzando verticalmente a la Nación, primero por el oeste –sobre todo en Guerrero y Michoacán– y luego por Veracruz.

A partir de la fragmentación y militarización de los grupos criminales, comenzó un tercer proceso de transformación en el Bajío mexicano.

 “Michoacán es una tierra en donde estaban los hermanos Valencia controlando las actividades del narcotráfico y llegaron los grupos de Tamaulipas de la mano con otros grupos que nunca fueron de narcotraficantes”, sino que eran grupos de vigilancia parecidos a las autodefensas y que años más tarde (en 2006) se fragmentarían –primero en Los Treviño y Los Lazcano– para conformar a La Familia Michoacana, explicaron los especialistas.

Estos grupos se militarizaron y fueron “exportando su modelo de diversificación de actividades criminales y de extracción de rentas mediante el secuestro y la extorsión en sus diferentes formas, como el cobro de derecho de piso”. Es en este punto en que el crimen organizado, como lo conocemos en la actualidad, comienza a tomar su forma.

    Sin embargo, faltarían un par de elementos más para explicar el recrudecimiento de la violencia. Primero la guerra contra el narcotráfico (2006) que obligó a los cárteles a una carrera armamentística y a la adopción de estrategias de combate más agresivas; luego la lucha entre Los Zetas y el Cártel del Golfo (2009-2010) que plantó la semilla para la creación del CJNG; y la captura definitiva de “El Chapo” Guzmán Loera (2016).

La lucha entre Los Zetas y el Cártel del Golfo “llevó a otras dinámicas que junto con la lucha territorial y la declaración de la guerra contra las drogas con Felipe Calderón Hinojosa, provocó guerras muy intestinas entre el Estado y la delincuencia organizada”, explicó Correa-Cabrera.

El conflicto primero explotó en Veracruz –con los “Mata Zetas” que se transformarían en el CJNG– y se extendió como pólvora enardecida a través de todo el Golfo de México. Luego se reprodujo el mismo modelo de antaño: Se conformó un grupo (CJNG) protegido por el Estado mexicano, que terminó convirtiéndose en uno de los cárteles “más importantes del país”, luego de la muerte del ex líder de Los Zetas Heriberto Lazcano Lazcano, en octubre de 2012, y con el encarcelamiento definitivo de “El Chapo” en enero de 2016.

domingo, 8 de septiembre de 2019

Hora Cero para los Regidores


Cabildos alineados, omisos, avaladores de la corrupción de 2000 a 2018, y con Morena, el mismo comportamiento
Por CRóNICA10

           Lo que nos demuestra el actual cabildo en Cajeme con 10 integrantes surgidos del partido Morena, dos del PT y dos de ES, es la necesidad de una reforma a la Ley 75 de Gobierno Municipal. Vigente desde 2005, queda corta para reflejar la exigencia ciudadana a la apertura democrática y a la eficiencia pública, cada vez más sancionadora de los ayuntamientos. La gente ya no se juega el dedo en la boca.
La expectativa ante los gobiernos ha ido en ascenso en todo este tiempo de 15 años y la Ley nunca se aplicó mucho menos es suficiente para la operación y capacidad que requiere un ayuntamiento para atender la gobernabilidad, la representación y el cumplimiento de las demandas.
Por eso en vez de generar el avance a la intervención ciudadana y popular que requiere una entidad publica como es el municipio, incluso que es la más importante en el pacto federal y que debiera tener la mayor proporción de los recursos, por que es el espacio directo de la comunidad, esto no es así, y la promesa de transformar en una cuarta, se vuelve una cuarta hacia atrás retrocediendo como el caso del actual ayunta-miento presidido por Sergio Mariscal, que cierra espacios, se identifica con el autoritarismo que debiera romper, protege cual presa el dinero y el poder municipal desapartándola del pueblo y pega manotazos para retroceder al pasado.
La reforma consistiría fundamentalmente en concretar la gobernabilidad por la comunidad con la creación de Consejos en una cuarta esfera de toma de decisiones ciudadanas, la elección de Regidores y Consejeros -por circunscripciones de representación-, separada (fin de una planilla) de la elección de Presidente y Síndico municipales y garantizar órganos colegiados de gobierno y de la comunidad que provoquen el desarrollo y prosperidad, y la solución de las problemáticas de la gente que vive en los municipios.
La demostración patética del actual gobierno municipal surgido del voto Tsunami que jaló el fenómeno López Obrador, no es pretexto para renegar de la obligación del cumplimiento con la exigencia ciudadana y quedarse muy cortos ante la fiscalización, de miles de testigos de lo que sucede con muy bajo nivel, como es la subordinación de los regidores al autoritario y manipulador alcalde Mariscal y su desobligación al ausentarse de sus funciones y labores, pero si, no se les pasa nunca el cobro de sus quincenas de 20 mil pesos mensuales por cada uno.
Los tres últimos casos que han sido conocidos por todos, ponen en el desprestigio a la administración de Mariscal, el primero, la designación manipulada de los jueces calificadores en seguridad pública, el segundo, el faltismo desvergonzado de varios regidores a las sesiones de trabajo de las comisiones de cabildo y el tercero, la incompetencia del secretario del Ayuntamiento Ascensión López Durán generador de discordias y desorden municipal en múltiples casos.
El acoso contra el regidor en discordia Rosendo Arrayales evidencia estos hechos de escarnio, provoca manotazos tan torpes de los mariscalistas, que la gente se ha decepcionado de haber votado por la planilla de Morena que obtuvo 10 mil votos más que el segundo lugar el 1 de julio de 2018.
Rayando en el colmo de la impericia, se presta Mariscal a darle juego a un simple operador de la red Facebook llamado “el Sisañozo” que provocó que se detuviera la sesión de cabildo del mes de julio durante 40 minutos, ya que tres mujeres regidoras Lupita, Carmina Islas y Rocío Lauterio se sintieron aludidas en su condición de género por los comentarios irrelevantes de este personaje que maneja su sitio con el nombre de Ariel Amparán Figueroa y que aparece su foto en esta edición.
Es por demás mencionar la atrocidad en la impunidad en que queda el caso del detenido golpeado en celdas de seguridad pública y después muerto el 4 de junio, y lo animalesco del trato que hacen algunos elementos policiacos contra infractores, que debió ser castigado inmediatamente y corregido el sistema y la logística de detención, y al contrario todo sigue igual o peor. Los regidores siguen igual en la incompetencia y el cinismo, algunos evidentemente se ganan la revocación de sus cargos. 


Hora Cero para los Regidores
Por Alejandro de la Torre.

           El problema de los regidores de Morena, no es que falten, que se sienten en su sillón en cada sesión y nunca hablen y levanten el dedo igual que los priístas, el problema de los regidores no es que vayan a ganar un sueldo y vales de gasoli por más de 480 mil pesos cada año, multiplicado por 3.
El problema de los regidores es que les han dado la espalda a decenas de morenistas, a miles de gente del pueblo, que espera el cambio, y han avalado la incompetencia y las traiciones de los mariscalistas que han tenido un deficiente desempeño y se han llevado 40 millones de pesos en sueldos en un año.
El problema de los regidores Priscila, Rocío, Carmina, Juan, Víctor, Fernando, Sergio, Patricia, Francisco, Aurora, Guadalupe, es que no tienen la más mínima idea de qué hacer y qué aportar, qué plantear y qué resolver ante la grave problemática urbana y social.
El problema de los regidores, y eso es lo peor, es su arrogancia, su despotismo, al no reconocer sus fallas y su subordinación a un esquema político que repite al PRI, que siguen como ejemplo al presidente Mariscal, inconciliable, prepotente, insensible, cerrado, incapaz.
El problema de los regidores, es el esquema que no ha cambiado nada y se apropian de un pequeño cargo como si fuera su patrimonio personal, se creen socios de la propiedad de Mariscal.
De 4 a 40 faltas tienen en el registro de asistencia a las reuniones de comisiones de regidores, la más ausente es Rocío Lauterio, pero también están Fernando González, Sergio Lamarque, Ana María Castro, Carmina Islas, Francisco López.
Lo que debemos de preguntar también, cuanta responsabilidad tiene en su inasistencia el Coordinador de Regidores Pedro Contreras, que se esconde tras bambalinas cuando preguntan por él.

lunes, 2 de septiembre de 2019

Facturaje de la Tesorería de Cajeme beneficiarios y contratistas, 2019.

Informa Tesorería con requerimiento de transparencia, del facturaje de obra, productos y servicios
Por Alejandro De la Torre Domínguez./ CRóNICA10
Ante la solicitud de información presentada a fines de julio de 2019, la Tesorería Municipal mediante oficio que se anexa a la presente nota, entrega la información requerida por Alejandro de la Torre.
En esta requisición se pide se informe de las 50 empresas que tiene mayor facturaje en monto de pesos tanto en el área de Proveedores como en la de Contratistas de obra pública.
Sobre la primera solicitud no se entrega el listado pero si envían vía correo electrónico al recurrente de transparencia 20 hojas con los pagos a proveedores de productos y servicios, entre ellos razones sociales como: Sensus Asesores que vendió chalecos antibales con varias facturas por más de 2 millones de pesos, están los pagos a la empresa concesionada TEC MED desde enero a julio de 2019, que son entre 7 y 8 millones de pesos mensuales por el servicio de Recolección de basura.
Además se presentan múltiples facturas de 20 a 50 mil pesos a Viajes Sahuaro. 
Los suministros de gasolina que van de 140 a 400 mil pesos por factura cada mes, a las empresas Ramsa, Servicios Nainari, Servicios California, BS, Proneg, Irvilu y otras.
A los medios de comunicación Larsa y Televisora del Yaqui, 139 mil y 162 mil pesos mensuales. A la pantalla Publicitaria de Electrónica Vanguardia, 118 mil pesos. A la empresa Llantas y Accesorios, un millón 300 mil pesos. Y TV corporativo valle del yaqui, Tv azteca, 278 mil pesos mensuales.
La compra de asfalto a la empresa Concretos y Asfaltos Reo, en noviembre de 2018 por 281 mil pesos. A Mauro Martín Calderón Fernández una presentación artística con la que facturó 180 mil pesos. Al medio editorial Medios Obson facturas mensuales por 116 mil pesos.
A Romero Campa Josefina Evelyn una factura en junio 2019 por 502 mil pesos, por la compra de uniformes ejecutivos.
Otra factura a Standards and pool, una calificadora de la deuda municipal, por 220 mil peso en febrero, y 399 mil pesos el 13 de junio de 2019.
A la empresa Eventos Sociales y Gastronómicos, dos facturas, 255 mil y 116 mil pesos en enero de 2019. Y a Jorge Luis Pérez Pérez, renta de mobiliario por 382 mil pesos.
INFORMA DE TODAS LAS FACTURAS PAGADAS DE ENERO A JULIO DE 2019. 
SE VEN PAGOS CON MONTOS FUERTES, QUE NOS DEMUESTRAN QUE NO HUBO RESTRUCTURACIÓN FINANCIERA, NI UN PLAN DE AUSTERIDAD. 
AL REVISAR SE ENCUENTRAN LOS "DETALLES" DE ESTA ADMINISTRACIÓN CAMUFLAJADA DE MORENISTA. CON EL EXCESIVO GASTO EN GASOLINA, LOS PAGOS GRANDES A LOS GORDOS PROVEEDORES, A TEC MED, A OTROS SERVICIOS, Y A LAS AGENCIAS DE VIAJE, ES MATERIA PARA LA REVISIÓN. ES EL MISMO ESQUEMA PRIÍSTA DEL GASTO DE LOS ANTERIORES GOBIERNOS PRIANISTAS. 
LA SOLICITUD DE INFORMACIÓN PIDE QUE ENTREGUEN LAS 50 MAS GRANDES FACTURADORAS, Y COMO LES DIÓ FLOJERA SELECCIONARLAS, ENTREGARON ESTE LISTADO DE 20 HOJAS CON TODAS LAS FACTURAS.
También el Sujeto Obligado en materia de transparencia, Ayuntamiento de Cajeme, a través de la Tesorería Municipal y su área de Desarrollo Urbano, informan parcialmente sobre los 50 mayores contratistas que tienen mayores montos de facturación. Esto es lo que entregan. La información la entregaron en una presentación extremadamente borrosa, y el solicitante la mejora para su lectura.